miércoles, julio 15, 2009

Cuando veo a gente que critica el FIB, ese deporte nacional (en España parece haber tantos programadores de festivales como entrenadores de fútbol), puedo entender perfectamente sus motivos. A menudo incluso los comparto. Pero también tengo claro que esa misma gente, o bien no ha ido nunca al festival, o son demasiado viejos para disfrutarlo.
Un paseo por el camping y el ambiente de euforia que se vive allí desde anteayer es una inyección de ilusión y de alegría. Si tienes veinte años y ganas de pasarlo bien con gente que comparte tus gustos, el FIB es un sueño: un campamento de verano que es más bien una ciudad donde todo el mundo está unido por el amor (mayor o menor, pero evidente) por la música.
Vale, yo tampoco vendría ya si no fuese para trabajar, pero es que yo hace mucho que no tengo veinte años.
Acaba de llegar el primer camión de Oasis, esto está a punto de empezar.

martes, julio 14, 2009

Llegamos a Benicàssim ayer al mediodía. A media tarde fuimos al recinto y montamos la oficina. También me di un paseo por los nuevos terrenos: el espacio se ha ampliado muchísimo, la carpa FIB Club ha reculado un buen tramo y ha cambiado de orientación, y el Fiberfib.com es ahora un escenario abierto. Ayer los escenarios estaban aún a medio montar, igual que nuestros espacios de trabajo.
Esta mañana, después de comprobar por el camino que ya hay muchos miles de personas en el pueblo, hemos empezado a coger el ritmo: emails, llamadas, reuniones, preparativos. El FIB ya está a la vuelta de la esquina. Dos días más y empieza el lío.

sábado, junio 27, 2009

Lo que hace a un escritor, lo que le distingue del hombre inteligente y culto que sabe escribir, es la energía adicional y la amplitud de visión que le permite concebir y completar una estructura. Evelyn Waugh.

viernes, junio 26, 2009

Desde luego, la posteridad ha cerrado su puerta en las narices a Farrah Fauces y al gran Sky Saxon. Cualquiera compite con Jacko.

viernes, junio 19, 2009

¿Será posible que, veinte años después de FM2, haya por fin un programa musical digno en TVE?

miércoles, junio 03, 2009

Es que tengo mucho lío últimamente, y cuando estoy tranquilo y con tiempo nunca es delante del ordenador.
Pero hace un par de días leí una de esas citas que me gusta dejar plasmadas aquí, una de esas que suscribo palabra por palabra. Es de Llorenç Barber, ese excéntrico incansable y admirable, modelo para muchos entre quienes me hallo.
Y dice así: Me ha costado años deshacerme de toda la mala pedagogía asimilada en el conservatorio y en la universidad, que por desgracia no son lugares donde te enseñen a vivir creativamente.

viernes, mayo 15, 2009

Hoy he salido en las noticias de La Sexta.

miércoles, abril 29, 2009

Hoy ha venido a comer Fernando Vacas. Y al cabo de unas horas he visto este video (y los otros que conforman el concierto completo del Faraday, el verano pasado), y he recordado los grandes momentos que pasamos Howe Gelb, Thoger Lund y yo en el mejor festival en el que he estado, justo antes de ir a Córdoba a encontrarnos con Fernando y seguir con el proyecto del que ya tanto se ha hablado en este blog. La canción del video es una de las que compuso Howe allí, en una versión desnuda y minimal que deja entrever sin embargo toda la magia que contiene este proyecto. Otras partes del concierto muestran a Howe más inspirado (por ejemplo esta versión de piano flamenco del "All along the watchtower"), pero esa introducción de stand-up comedy (sentado, claro) con dedicatoria personal incluida al principio me ha hecho reír mucho, y es la que prefiero ver cuando vuelva a entrar aquí.



La foto (de Natalie Wynants) es del mes de febrero, en la Plaza de la Corredera de Córdoba. Pero podía haber sido de cualquier otra vez. Y habrá más, seguro.

martes, abril 28, 2009

¡Joder, que se ha muerto Javier Ortiz! Qué tío más grande, hasta el último momento.

Anoche fuimos a ver a David Byrne, rodeados de celebrities. A mi lado se sentó Ana García Siñeriz, al otro lado del pasillo central estaba Marisa Paredes. También había un tipo a dos asientos de distancia con un sombrero de Devo y una camiseta del FIB. Ambiente mezclado, o sea.
David salió elegantísimo, vestido de blanco igual que todos sus músicos y bailarines. Tocó algunas canciones de su último disco y algunas más antiguas, incluidos algunos temas de Talking Heads que fueron los que recibieron más aplausos, claro. Para ir a ver a David tuvimos que dejar de ver a Imelda May (que me han dicho que estuvo genial), y al comentarlo en público me enteré de que Byrne está preparando una ópera disco sobre la otra Imelda, la famosa Imelda Marcos. David Byrne y Fatboy Slim trabajan juntos en un proyecto musical sobre la vida de la consorte del dictador filipino, que contará con la colaboración de cantantes como Sharon Jones, Santigold o Róisín Murphy. De lo que se entera uno así, por casualidad.

sábado, abril 25, 2009

Ayer estuvimos viendo a los Icy Demons, que empezaban su gira europea: esta noche están en Oporto, mañana en Gijón, pasado en Bilbao, el miércoles en Barcelona y de ahí suben a recorrerse Europa.
Fue en El Planeta de los Wattios, un sitio que a pesar de estar perdido en mitad de ninguna parte estaba hasta los topes. Para llegar allí hay que entrar en una calle sin salida, meterse por un portalón industrial entrando en un pasillo oscuro de cemento, y al fondo hay otra puerta por la que se entra a una especie de sala-almacén-loft. Vamos, que parecía que estábamos en Berlín o en Chicago. Además de los Icy Demons, que estuvieron super bien, tocaron Espanto, La Débil, Ora Cogan, Balmorhea y Líneas Albiés, pero me los perdí a todos. Eso sí, a los Demons les saqué un par de fotos.


lunes, abril 13, 2009

Por estar absolutamente concentrados en lo nuestro, nos hemos alejado del mundo real durante días. Todo ha sido grabar, comer y dormir, más algunos paseos vigorizantes por los valles del Goierri. Ni del terremoto en Italia ni de lo de Mari Trini me había enterado hasta días después. Ni siquiera pude seguir la polémica generada por mi artículo sobre el milagro de Lourdes.
Eso sí, el affaire de Herman Dune y el Primavera tuve que seguirlo obligatoriamente de cerca, aunque fuese buscando cobertura por los rincones y contestando mails desde el teléfono. Al final, afortunadamente, los esfuerzos, llamadas y gestiones dieron resultado y todo se solucionó de una forma sensata y las aguas han vuelto a su cauce, propiciando además un toque de atención para algunos que no respetan el trabajo de los demás. Lo que no sabía era que la cosa había trascendido a los foros, por eso hablo de ello aquí ahora (sin ampliar datos, eso sí), aunque sea sólo para insistir en que el grupo no ha tenido ni idea de toda la movida hasta que ya estaba casi todo hecho, que ellos son más majos que las pesetas.
En este sentido, hubo varios comentarios que he leído hoy al ponerme al día en el foro del Primavera que me han hecho cuestionarme las motivaciones que tienen algunos para ir a ver conciertos: yo también me alegro mucho de que hayamos salido todos ganando y que además podamos ver a Ezra Furman & The Harpoons -que me gustan mucho- pero, si hay gente que decía que mejor que HD no vinieran, "porque ya han venido mucho por aquí", entonces me pregunto: ¿qué es lo que buscamos cuando vamos a ver un concierto? ¿Queremos pasar un buen rato, ver un buen espectáculo, que nos hagan sentir algo? ¿O simplemente queremos tachar una casilla, poder decir "a estos ya los he visto, traedme a otros"? Personalmente, he visto decenas de veces a Giant Sand y a Herman Dune y no me canso de verles una y otra vez. También es cierto que hablamos de dos grupos que no hacen un concierto igual al anterior, pero no creo que sea sólo por eso.
En fin, a lo que iba: que al final todo sigue bien, estoy de vuelta con un montón de curro pendiente y nos vemos el 30 de mayo en el Fòrum.

sábado, abril 04, 2009

A partir de mañana es posible que esté desaparecido durante unos días, porque estaré grabando un disco aquí.

domingo, marzo 29, 2009

Y pasó una nueva edición del festival Palabra y Música. La semana pasada (y muchas semanas anteriores) estuvo marcada por la organización de este evento multimedia que ya ha rebasado con creces la definición de spoken word, si es que se puede enmarcar este género tan variado en una única categoría.
Los días del festival en Gijón sirvieron para comprobar que Irvine Welsh es un tipo que además de escribir muy bien es muy majo, muy tranquilo y con mucho sentido del humor. Y también para disfrutar (aunque su espectáculo fuese un poco a trompicones) de la conversación de Mario Pacheco y Joe Boyd.
Soy muy fan de Mario Pacheco desde que le conocí hace poco, me parece una persona genial. Y a Joe Boyd le sigo de cerca desde que empecé a aprenderme de memoria la discografía completa de Nick Drake hará unos veinte años. Su libro "Bicicletas blancas" es un relato delicioso (aunque con una traducción mejorable) de una época que él vivió muy intensamente. No en vano hablamos de un señor que se fue de gira con Muddy Waters, estuvo con Dylan en Newport, produjo el primer single de Pink Floyd, fue manager de Incredible String Band, descubrió a Nick Drake... De una parte nuclear de esa época que narra el libro trata un interesantísimo documental de la BBC, emitido hace poco por TV3. Ahí dejo el link para que lo disfrutéis.

viernes, marzo 27, 2009

Esto salió en el número de Marzo de la revista Rockdelux (la misma que en el número de Abril dedica su portada a la grandísima serie "Perdidos"). Léanlo, por favor, que esto se vota dentro de nada y todo indica que nos la van a meter doblada, una vez más. Y dicho esto, pego el texto y me dispongo a ver el capítulo de anteayer, que está la cosa más que emocionante en la isla.

Extensión del copyright: otra mentira de la industria discográfica

Richard Spencer (el nombre es inventado) tiene 73 años y sufre una enfermedad degenerativa que le impide seguir tocando el piano y la guitarra. En su juventud trabajó como músico de sesión y, en 1959 y 1960, participó en algunos discos que llegaron a ser éxitos comerciales. Luego se ganó la vida tocando en orquestas de pueblo, bodas, hoteles y en todos esos lugares donde acaban tocando los músicos que se quedan a un lado en el camino hacia la fama. Ahora, en el ocaso de una vida dedicada a la música, físicamente impedido para seguir tocando, logra sobrevivir gracias a los royalties que recibe de aquellos éxitos musicales en los que participó hace medio siglo.
Historias como la de Richard son las que esgrimen los lobbies de la industria discográfica para presionar a la Unión Europea, que estos días discute la posible ampliación del copyright sobre las grabaciones para proteger a intérpretes y músicos de sesión en los últimos años de su vida. Hasta ahora, el derecho patrimonial sobre los registros sonoros dura 50 años desde la fecha de la grabación. Luego ésta pasa al dominio público, igual que pertenecen al dominio público las obras de Cervantes o Beethoven. Si la nueva propuesta de directiva sale adelante, ese plazo se extendería hasta los 95 años.
Hasta aquí –obviando que muy poca gente vive más de 110 años- podría ser comprensible la preocupación social de discográficas y europarlamentarios. Nadie quiere que el señor Spencer viva como un pordiosero los años que le queden, que ojalá sean muchos. El problema es que la reivindicación de la industria discográfica, aparentemente justa y llena de bondad, está basada en una mentira. ¿Recuerdas aquello de que el CD era más caro de fabricar que el vinilo? Pues he aquí un nuevo embuste de campeonato, que se discute actualmente en la UE y cuya decisión final conoceremos probablemente en abril.
En realidad, si los músicos e intérpretes están desprotegidos cuando llegan a la vejez –aparte de su desinterés innato por los temas prosaicos de la vida: hablo de cosas como cotizar a la Seguridad Social- es porque las discográficas se han pasado décadas explotándoles de manera inmisericorde: el estándar de la industria es dar al intérprete un 8% de los beneficios de la venta de un disco. Pero no del precio de venta al público, ojo, sino del precio de venta al distribuidor. Es decir, que cada vez que compras un disco el músico se lleva como mucho cincuenta o sesenta céntimos. Pero eso no es ninguna novedad, se sabe de toda la vida. Ahora la mentira es otra: según datos aportados por los más prestigiosos centros de estudio de la propiedad intelectual en Europa, si se impone la extensión del copyright sobre las grabaciones a 95 años, la mayoría (el 80%) de los músicos e intérpretes recibiría entre 0.50 y 26 euros al año. Una pensión que te cagas para que el señor Spencer disfrute de su retiro.
En la industria de la música hay dos tipos de copyright: el que poseen los autores (y sus editores) sobre la composición, que dura hasta 70 años después de la muerte del autor; y el que poseen las discográficas (y los músicos) sobre la grabación –lo que se llama en España “derechos conexos”-, que dura 50 años desde la fecha de la grabación. Las técnicas de grabación y los aparatos de reproducción doméstica -el tocadiscos, vaya- son relativamente recientes, tanto que hasta ahora ese plazo no había empezado a preocupar seriamente a la industria. Pero el tiempo, ay, pasa inexorable y la sombra de la gratuidad se cierne sobre la joya que corona la cima de la música grabada: ¡los Beatles!
EMI, propietaria de esos derechos, tiene muchísimo que perder. En cuanto a los músicos, la clave está en la diferencia entre Paul y Ringo: uno componía y seguirá cobrando por ese concepto durante toda su vida (y luego sus herederos, hasta 70 años después de su muerte), mientras que el otro empezará a dejar de recibir royalties dentro de tres años, y el grifo se le secará definitivamente en 2020. Pero por cada Ringo Starr que se queda sin ingresos considerables (siempre le queda apuntarse a La Isla de los Famosos) hay miles de Richard Spencer que no van a experimentar ningún cambio reseñable en sus cuentas corrientes.
Otros sí pueden experimentar esos cambios: empezando por los músicos más jóvenes, que verán cómo descienden sus ingresos futuros al haber mucha más gente a repartir. Pero, también, y sobre todo, quien lo notaría es el público. Bloquear el acceso de las grabaciones al dominio público es bloquear el acceso legal, igualitario, libre y gratuito de la gente a la cultura. Un ejemplo: la radio online Pandora anunciaba hace poco que está a punto de cerrar porque el pago de derechos se lleva el 70% de sus ingresos. A medida que el repertorio de la música grabada vaya pasando al dominio público, esa situación y la de muchos otros medios online podría cambiar. Y eso que ganamos todos sus oyentes potenciales. Por otra parte, la mayoría de las grabaciones que van a ir pasando al dominio público están descatalogadas, porque mantenerlas en el mercado no es rentable para sus propietarios (básicamente, las cuatro grandes corporaciones multinacionales: Sony, Universal, EMI y Warner). Pero muchos sellos especializados son capaces de mantener un catálogo interesante y ganar dinero con unas ventas por las que una multinacional te monta un ERE en dos minutos.
Volvamos a nuestro amigo, el anciano señor Spencer. Si realmente queremos ayudar a los artistas no compositores y a los músicos de sesión, ¿no sería mejor revisar los contratos discográficos y hacerlos más favorables a la parte débil (es decir, a los músicos)? El objeto del copyright sobre las grabaciones es proteger la inversión de la discográfica y asegurar los ingresos para que pueda seguir invirtiendo en nuevos artistas. ¿Hacen falta 95 años para recuperar esa inversión? Teniendo en cuenta que la propiedad industrial en general, incluidas las patentes farmacéuticas, pasa al dominio público a los 20 años, ¿no es más que suficiente con 50 años para las grabaciones? Si lo que nos preocupa es la salud y el retiro feliz de Richard Spencer, ¿no se puede establecer que, a partir de esos 50 años, el copyright de las grabaciones pase a ser propiedad de los músicos y los intérpretes, hasta el día de su muerte? A partir de ese día, entrarían en el dominio público y podríamos beneficiarnos todos. Estoy seguro de que el señor Spencer estaría de acuerdo.

martes, marzo 17, 2009



Me gustaría mucho estar el 4 de abril en Mallorca, para ir al festival tributo al mítico Malafama. Pero -adelanto- lamentablemente estos de la foto no van a estar.

lunes, marzo 16, 2009

Esto salió publicado el viernes pasado en la edición de Baleares del diario El Mundo:

Un techo para las luminarias

Cuando esta semana se habló en el pleno del Ajuntament de Palma del proyecto de reforma de la Façana Marítima, enseguida pensé en el uso que se le iba a dar al edificio de Gesa. Algunos artículos en la prensa me han confirmado que no fui el único: estoy totalmente de acuerdo con la propuesta de la ACIB y la AAVIB (los cineastas y los artistas visuales, respectivamente) de convertir el emblemático edificio en un laboratorio creativo, un centro artístico y social donde se den cita las disciplinas artísticas contemporáneas como el cine, el arte contemporáneo, la arquitectura, la danza y, claro, la música.

Para los lectores habituales de esta sección no es nueva la reivindicación de un espacio en Palma donde se puedan celebrar conciertos sin importar el volumen (¿o tenemos que medir la creatividad musical permitida según los decibelios?). El edificio de Gesa, además de una historia íntimamente ligada a la electricidad y el alto voltaje, tiene capacidad para adaptar esa sala polivalente que tan útil sería para albergar conciertos de todo tipo, proyecciones, filmoteca, talleres y residencias de artistas. Estamos ante una oportunidad de oro para crear ese centro artístico de vanguardia que puede marcar la diferencia cultural en Palma durante muchas generaciones.

Por motivos laborales paso mucho tiempo viajando y visitando centros culturales y salas de conciertos susceptibles de otros usos artísticos. Sólo en el último medio año, he visto varios ejemplos envidiables de reutilización del antiguo matadero municipal (en Madrid, en Bremen, en Huesca, ¡incluso en Azkoitia!), reconvertido en centro artístico y/o dinamizador de la cultura local, promoviendo a la vez la interacción y el intercambio con otros artistas foráneos. Aquí convertimos el matadero en un centro comercial a la imagen de los malls americanos, pero con arquitectura modernista. Afortunadamente, aún tiene un cine que programa sin basarse únicamente en criterios comerciales. Ahora, insisto, tenemos la oportunidad de crear un centro artístico y social que funcione como fábrica de ideas, abierto a la participación de los creadores, de los gestores y de los mismos usuarios, que no funcione como un museo o un escaparate (¡que no sea un Palacio de la Ópera de Calatrava!) sino como un lugar para la interacción de las distintas disciplinas artísticas y el desarrollo del tejido cultural en Palma. No deberíamos desaprovecharla.

domingo, marzo 15, 2009

El mes pasado encontré en un mercadillo de Alicante una copia en buen estado del recopilatorio "Future Shock", una reedición del 85 del disco de 1980 (el original se titulaba "Hicks From The Sticks") que reunía a los más destacados de entre los grupos de provincias de aquel momento en Gran Bretaña. Clock DVA, Wah! Heat o Section 25 fueron de los que más trascendieron, pero mis favoritos son Airkraft y, sobre todo, Ada Wilson and Keeping Dark. El "Head in the clouds" de estos últimos es una pegadiza melodía de indie-pop con vientos, como una maqueta de los Dexy's, tímida e insegura pero con un encanto irresistible.
Cuenta la leyenda que, en un concierto en Yorkshire, de donde era el grupo, Chrissie Hynde preguntó a Ada Wilson: Whose are these pants?
A lo que Ada respondió: Mine, if there's any brass in pocket. El resto, como suele decirse, es historia.

sábado, marzo 14, 2009

Ian Svenonius le dice a Calvin Johnson: Hurricane Katrina... a lot of records got wet. And now, they survived, but their labels have eroded. Isn't that interesting?
The Soft Focus, mi programa favorito de la televisión, con permiso de Lost.

martes, marzo 10, 2009

Pasa bastante a menudo: un grupo o un manager (juvenil o no) te manda un mensaje intentando convencerte de que les saques el disco. Normalmente te ofrecen el producto acabado, con todo hecho: grabación, diseño, el paquete completo. Claro que no los has escuchado aún, pero eso parece un trámite.
En fin. En primerospasitos nunca hemos sacado nada que nos haya llegado así, pero quién sabe, quizá luego los escuchas y es el grupo de tu vida. El caso es que esta semana ha llegado una propuesta de ese tipo. Asegura que el disco ya está grabado, sólo falta pasteurizar. Inmediatamente, piensas que ese grupo tiene que ser la leche.

martes, marzo 03, 2009

Se habla ahora de que si se quiere hacer una Ley de la Música y bla, bla, bla, pero aquí siguen en vigor unas normas sobre los ingresos de los artistas internacionales que no tienen ningún sentido: a no ser que tenga una agencia de contratación que se haga cargo (e incluso en ese caso), en España después de una actuación el artista internacional no cobra el 100% de lo acordado como caché.
El 24% (se dice pronto: ¡el 24%!) se le retiene y el promotor debe pagarlo a Hacienda. Claro que esa retención puede recuperarla el artista reclamándola cuando hace la declaración anual en su país, pero dile a tú a un artista que puede recuperar ese 24%, que considera suyo, dentro de, pongamos, siete, ocho, nueve meses, cuando llegue el momento de hacer su declaración. Ya puestos, ¡dile tú a un artista que haga una declaración de ingresos anual!
En la práctica, como sucede con el 10% que se queda la SGAE supuestamente en su nombre (y que ninguno que yo conozca vuelve a ver en la vida), ese 24% del caché del artista se lo queda nuestro gobierno y su legítimo propietario no lo recupera nunca.
Esto se aplica a los ciudadanos de todos los países excepto Alemania, país con el que hay un acuerdo de doble imposición que evita este desmán incomprensible. En el caso alemán, basta que el artista haga una factura (sin IVA) y cobra el 100% de lo acordado.
Los burócratas son un cáncer en general. A veces necesario, las más de las veces superfluo y/o perjudicial. En el mundo de la música, también.

sábado, febrero 28, 2009

Esto salió ayer en la edición de Baleares del diario El Mundo:

Todo es culpa de la crisis

Los medios que se tomen en serio a sí mismos deberían despedir inmediatamente a cualquier periodista que vuelva a utilizar la palabra “crisis” en un titular. O, por lo menos, mandarle a perseguir famosos de tres al cuarto por el aeropuerto. Ahora resulta que cualquier cosa que va mal es por culpa de “la crisis”, el nuevo gran enemigo oculto de la humanidad después del “terrorismo”. La cuestión es que le tengamos miedo a algo intangible, para que sigamos tragando sin protestar. ¡Si incluso Zapatero dijo ayer en la radio que llevamos “veinte meses de crisis gravísima”! ¡Veinte meses! No recuerdo que el presidente hablase de crisis hace veinte meses. Al contrario, se dedicaba a torear el término elegantemente hasta hace menos de diez. Pero ahora es la excusa perfecta para cualquier contratiempo: es que hay crisis, ¿saben? No es culpa nuestra, es de “la crisis”.

La última supuesta víctima de “la crisis” es el festival Summercase (y el resto de festivales del emporio barcelonés Sinnamon: Creamfields, Daydream, Ola!, etc.). Según el escueto comunicado de la organización, la culpa es de la crisis y de los altos precios de los cachés. No de la saturación de festivales (¡ningún niño sin juguete, ningún pueblo de España sin su festival!), ni de la subasta delirante entre ellos, que ha hecho que los grupos internacionales cobren más dinero en España que en cualquier otro país del mundo. Tampoco es culpa del iluminado que tuvo la brillante idea de hacer que el Summercase del año pasado coincidiese en fechas con el festival de Benicàssim. Es culpa de la crisis, de la dichosa y oportunísima (al menos para salvar las apariencias) crisis.

Es entonces cuando viene el listillo de turno y dice que si en chino crisis también significa oportunidad y bla, bla, bla. Pero lo cierto es que siempre es de los períodos oscuros de donde salen las propuestas más renovadoras, así que algo de razón tendrá el listillo que recuerda los proverbios. Justo en uno de los períodos más aburridos de la noche mallorquina, con todos los obstáculos posibles para la celebración de espectáculos de música en directo en Palma (esto sí que es una crisis, y lleva muchos más de veinte meses), hoy hace un mes que se abrió el Papagayo, la fiesta colorista que se celebra todos los viernes en la sala La Azotea de Gomila.

Esta noche el Papagayo tiene un invitado de excepción: desde Madrid, el inclasificable dúo Grabba Grabba Tape provocará el asombro y, en muchos casos, la fascinación del público con su explosiva puesta en escena (dos energúmenos disfrazados de peluches bañados en ácido, aporreando un sintetizador y una batería con imaginación y energía desbordantes), que les ha llevado a convertirse en uno de los grupos españoles que más eco están recibiendo fuera de nuestras fronteras.

El otro concierto destacado de la semana será en el Teatre de Lloseta, otro escenario que no sólo sobrevive a la crisis sino que la sortea con agilidad: cada vez hay más gente en sus actividades, atraída por sus buenas condiciones y la calidad general de sus propuestas. Los protagonistas el domingo en Lloseta (que podrían haber participado en los conciertos de la Diada, pero como hay crisis...) son los canadienses Women: una versión sucia, excitante y actual de la psicodelia, el garage y el folk sesenteros, como los Zombies y los Beach Boys pasados por el filtro de los primeros Animal Collective. Estarán en mayo en el Primavera Sound (¡mira, un festival que no habla de crisis!), pero los tenemos aquí tres meses antes.

jueves, febrero 26, 2009

Una más de la gira de la semana pasada. Los artistas de gira suelen repetir, con ligeras variaciones, algunas bromas o comentarios que han comprobado que son bien recibidos por el público y ayudan a romper el hielo y la distancia entre el escenario y las butacas o la pista.
En varios conciertos de esta gira, Chuck Prophet presentaba una de sus nuevas canciones diciendo: He visto algunas lucecillas rojas entre el público, veo que algunos de vosotros estáis grabando esto con el móvil o con vuestras cámaras. Hace un rato hablábamos sobre esto en el backstage: de la piratería, de internet y las nuevas tecnologías. La canción que voy a tocar a continuación es nueva y todavía no se ha editado. Así que, por respeto al artista, espero que sea ésta la que subáis luego a internet.

miércoles, febrero 25, 2009

Esto es una tontería, pero algo hay que hacer mientras escucho la grabación de la entrevista lisérgica con acústico incluido que hicieron Giant Sand en Radio 3 y que tantos sudores me costó traducir.



En fin, a lo que iba, ¿a alguien más se le ha ocurrido antes la conexión Debussy/Vigalondo?



lunes, febrero 23, 2009

Como dice David que actualizo menos de lo que sería deseable, aquí va una perla que me ha dedicado muy amablemente en su blog. Siempre es agradable que le tiren flores a uno.
Aunque no siempre es así. En el último día de la grabación en Córdoba vino Raimundo Amador a meter unas guitarras con ese arte suyo tan asombroso. La única descripción breve y global que me parece que define a Raimundo a la perfección es buena gente. Raimundo es buena gente. Pero también es un maestro: cuando hay que decir las cosas, no tiene pelos en la lengua.
Howe y yo teníamos que coger un tren a las diez y media y eran ya las nueve pasadas. Ellos estaban sentados muy cerca, uno frente al otro, casi rodilla con rodilla. Hablando con la mirada y con sus guitarras, grabando en directo. Íbamos grabando toma tras toma de Cowboy Boots on Cobblestones, una de las canciones que forman parte del proyecto. El romance entre una acústica de cuerdas de metal y una española de cuerdas de nailon, registrado en un momento único. Yo estaba ahí enmedio, ejerciendo de traductor y de productor ejecutivo, poniendo orden en la sala de grabación y comunicándome con los músicos y con Fernando, al otro lado del cristal. Los minutos pasaban y seguíamos sin conseguir la toma perfecta, aunque la veíamos cada vez más cerca. La complicidad entre Howe y Raimundo crece hasta el infinito cada vez que se ven, se entienden sin hablarse. Pero teníamos que coger un tren, y el reloj iba en nuestra contra.



Tras un momento de distensión que provocó un parón demasiado largo, elevé la voz por encima de las del resto de la gente en el estudio y dije: ¡Vamos, que tenemos prisa!
Raimundo me miró muy serio y dijo: Quillo, te voy a decir una cosa. Cuando estás grabando algo que va a quedar para toda la vida no hay prisas que valgan.
Y cuánta razón tiene, Maestro. Gracias por la lección.

viernes, febrero 20, 2009

Un par de instantáneas de la gira de Giant Sand, previas a estos momentos de Recordobing, tomadas con el móvil.

Anders y Peter en el camerino del Neu! Club.



Rocío/Rodeo, Thoger, Anders, Nathalie, Chuck y Peter, atentos a la pantalla del ordenador como en un cuadro barroco.



Las coincidencias están ahí, sólo hay que saber verlas. A nosotros nos pasan continuamente. Ahora mismo, en el estudio de Fernando Vacas estamos Fernando, Howe, Javi Suze, vuestro seguro servidor y Juan Panky, uno de los gitanos culpables de todo esto. Howe dice que son como los indios de su tierra.
Este mediodía hemos comido en el Plateros, y allí había un cuadro de Julio Romero. Cada vez que venimos a Córdoba hablamos de él, y siempre decimos que tenemos que ir al museo (mañana, si nos levantamos a tiempo). En Plateros había una reproducción de un cuadro suyo: en la parte inferior izquierda del cuadro, junto a la mujer morena, había un hombre arrodillado con una guitarra española. Howe ha dibujado un recuadro invisible con las manos, encuadrando al hombre, y ha dicho: ésta podría ser la portada del disco.
Hace un momento hemos comentado que queremos ir mañana al museo, y la conversación ha ido más o menos así.

Juan Panky: Cuando vayáis, tenéis que mirar un cuadro en el que hay un tío arrodillado con una guitarra.
Joan: ¡Si es que el que hemos visto este mediodía!
Panky: ¡Pues es mi bisabuelo!

Estamos en Córdoba, siguiendo con la grabación del disco de Howe que empezamos hace ya un par de años. Mañana vamos al museo de Julio Romero de Torres y a grabar pianos en una sala enorme de las afueras (el dueño colecciona pianos y coches, en el centro no había sitio para esas aficiones).
El segundo día de grabación fue día libre para toda la troupe excepto para Thoger, Howe y yo. Después de una larga sesión en Sequentialee (grabando todos a la vez, capturando el rayo), a la vuelta de Andújar nos encontramos con el resto en la Taberna Salinas. Chuck Prophet, el californiano que ha alegrado muchos de los momentos de esta gira ganándose el sobrenombre de the loud American, atacó con ganas la ensalada de naranja y bacalao especialidad de la casa. Todos le habíamos hablado maravillas de ella, pero su reacción superó nuestras expectativas: Man, this is so good it should be ILLEGAL, man!.

martes, febrero 17, 2009

Madrid nos acogió con cariño, como siempre. El Neu! Club estaba lleno y respondió ante el pedazo de concierto que se marcó Giant Sand el sábado. Lonna Kelley es el arma secreta de esta gira, cada vez que sale a escena deja a todo el mundo enamorado.
El domingo lo dedicamos a pasear y a comer salmorejo y japuta en adobo (con ese nombre, un plato sólo puede ser delicioso), mientras Howe y los gitanos ensayaban en la azotea de la calle Juramento. Ayer, El Puerto de Santa María proporcionó otro de esos grandes momentos que tanto se agradecen en una gira: buen sonido, trato excelente, cena estupenda y sonrisas continuas. Así da gusto. Ahora estamos en Andújar, grabando por fin. Mañana vamos a Murcia y el jueves volvemos a Córdoba para seguir grabando. A veces me gustaría que el día tuviese unas cuantas horas más.

sábado, febrero 14, 2009

Esta semana he tenido el corazón partido: para dos grupos con los que voy de gira siempre y me tienen que venir los dos en los mismos días, como si no hubiese más semanas en todo el año. Al final tomé una decisión salomónica y pasé dos días en Madrid con Herman Dune (conciertazo el del miércoles en la sala Heineken, más de setecientas personas), para unirme a partir del jueves al bus del rock y la gran familia con la que viaja Howe Gelb.
He visto ya muchos conciertos de Giant Sand, y puedo decir que el de Oviedo el jueves y el de ayer en Santa Maria da Feira (hey Devendra!) se encuentran sin duda entre los mejores que les he visto, y no creo que bajen de ahí. Están a un nivel tan alto que, incluso cuando les sale un concierto malo, el nivel de calidad es altísimo. Todo apunta a que esta noche también será una gran velada, la prueba está sonando muy bien y la venta anticipada ha sido muy buena. Mañana vamos a Córdoba, a seguir con el proyecto flamenco.

martes, enero 27, 2009

Como sé que hay gente muy vaga que no hace click en los enlaces, y además la versión publicada era más corta que la original, aquí va la versión extended del artículo de ayer sobre la extensión del copyright que se está discutiendo estos días en la Unión Europea.

Europa y los discos de los Beatles

¿Conocen el caso de Mickey Mouse y la extensión del copyright? Aunque Walt Disney lleva más de cuarenta años fallecido, los ingresos que genera Mickey los monopoliza aún la compañía que fundó su creador. Su acceso al dominio público se consiguió bloquear, entre otros motivos, gracias a las presiones de la misma empresa que ingresa enormes cantidades de dinero con historias libres de derechos como Blancanieves, Pinocho o El Libro de la Selva.
El copyright no es como la propiedad de una casa: pretende ser una garantía para que los artistas puedan seguir creando, incentivarles para que recuperen su inversión y les compense el esfuerzo creativo. Por lo tanto, una vez pasado un tiempo prudencial, ese derecho prescribe y su obra pasa al dominio público. Las composiciones de Mozart, por ejemplo, forman parte del acervo cultural de la humanidad. Según la normativa vigente en Europa, cualquiera puede grabar una sonata de Mozart y editar esa grabación sin rendir cuentas a nadie, a la vez que mantiene el derecho de propiedad sobre la grabación durante los siguientes cincuenta años (en los EE.UU. el período es más largo). Una vez pasado ese tiempo, cualquiera puede editarla nuevamente o incluso construir algo nuevo a partir de ella. Como lo que hizo Moby en su disco Play, pero sin tener que pagar derechos al propietario de las grabaciones.
Ese término, el de la propiedad sobre la grabación, es el que ahora se quiere extender. Hasta ahora casi no había grabaciones en el dominio público, porque las técnicas de registro sonoro son relativamente recientes, pero el paso del tiempo está empezando a afectar a algunos lobbies con influencia en Bruselas. Más de tres cuartas partes de las grabaciones sujetas a copyright pertenecen a las cuatro grandes multinacionales del disco (Sony, Warner, EMI y Universal): incluso la música que en su momento fue editada por pequeñas independientes pertenece ahora en su mayor parte a las cuatro grandes. En Gran Bretaña, esto está a punto de afectar al primer éxito que tuvo en 1959 Sir Cliff Richard, todo un símbolo nacional. Y si hablamos de símbolos nacionales, muchas tonadillas de Concha Piquer, Miguel de Molina o Marifé de Triana pertenecen ya al común de la humanidad. Pero lo más dramático vendrá en unos años, cuando pasen al dominio público las primeras grabaciones de los Beatles. A partir de ahí será todo cuesta abajo y sin frenos: The Rolling Stones, The Kinks y toda la época dorada de la música grabada. Unos pocos tienen mucho que perder, y la mayoría tenemos mucho que ganar.

lunes, enero 26, 2009

Hoy sale en Público un artículo excelente del corresponsal en Bruselas, sobre la posible e injusta ampliación del copyright sobre los registros sonoros que se discute en la UE el mes que viene. Junto a este artículo, hay un breve análisis mío sobre el tema (que ampliaré en breve en otro artículo mucho más largo para Rockdelux).
Por otra parte, en el mismo diario sale una entrevista con Franz Ferdinand ya que su disco sale hoy. Problemas de espacio impidieron que saliese publicado en papel mi texto de apoyo a ese artículo, así que aquí lo tenéis.

(Actualización: finalmente lo de FF ha salido publicado esta tarde en la web del periódico. Lo bueno de que salga en la web es que no hay que lamentar recortes, que siempre dejan los textos un poco cojos).


TÓMATE EN SERIO A FRANZ FERDINAND... O NO

El primer impulso, lo que sugiere la lógica, es sospechar que hay algo raro. Desde el principio, Franz Ferdinand parecía un montaje ideado por creativos publicitarios, dispuestos a reventar el mercado de las tendencias: todo encajaba para convertir a unos chavales de Glasgow en una versión perfeccionada de Blur, en estrellas del pop para el siglo XXI. Producto empaquetado para gafapastas hedonistas, todo muy Spice Girls del indie. Música bailable y contagiosa, con pedigrí rockero y referencias a la nueva ola y el post-punk en un momento en el que eso cotizaba al alza. El look, impecable: flequillos bien cortados, pantalones de pitillo, los polos Fred Perry bien ajustados. Todo perfecto para arrasar en las portadas de las revistas de moda, tanto como en las de música. Josef K y Hedi Slimane en perfecta armonía.
La imagen de sus discos también parecía pensada al milímetro: arte de vanguardia ruso, constructivismo, Rodchenko. Propuesta estética con coartada intelectual, la transgresión convertida en mercancía. Les faltó exponer en el Musac.
Visto así, cualquiera se los tomaba en serio. En música, como en las mentes sensatas, el darwinismo y la evolución natural tienen más crédito que el diseño inteligente. Pero, aparcados los prejuicios, nadie puede negar que su estupendo primer disco está lleno de energía: el cambio de ritmo de “Take me out”, el estribillo de “Jacqueline”, la urgencia de “This fire”, esas melodías que se te quedan pegadas durante días. En directo, cada guitarrazo, cada golpe de caja, cada zapatazo a las tablas coincide con precisión metronómica. Hasta el momento, un concierto de Franz Ferdinand es una garantía, y tanto en “You could have it so much better” como en “Tonight” hay canciones suficientes (aunque estén más escondidas entre las medianías) para sostener conciertos intensos y nerviosos como los suyos.
Eso sí, tres discos después, siguen sin superar aquel debut. Quizá eso los hace más humanos. Ahora puedes creértelos. O no: es lo que tiene el pop art.

miércoles, enero 21, 2009

Después de lo contento que me puse el otro día al ver que hay novedades de Ian Svenonius (otra más: en marzo vendrá de gira con Publicist), una nueva noticia me ha puesto hoy de buen humor: hay nueva novela de Kiko Amat, y encima se llama "Rompepistas", en claro homenaje al sello fundado y dirigido por Hello Cuca. Hago aquí el primero de varios incisos para comentar también la estupenda noticia de que hay nuevo recopilatorio de Hello Cuca en preparación, que incluye cuatro canciones nuevas y que además lo va a editar Austrohúngaro.
Pero retomemos el tema: precisamente hace unas semanas quería regalarle a una amiga "Cosas que hacen BUM" (en la nueva edición de bolsillo que ha editado Anagrama), pero ya lo tenía: al final le regalé "Persépolis" de Marjane Satrapi y una edición barata de "To kill a mockingbird" de Harper Lee, que tampoco están nada mal. Creo que Kiko Amat es un personaje único en España en su manera de entender la literatura, mucho más cerca de la escena musical (y de algunos autores anglosajones, de Nick Hornby a Jim Dodge) que de cualquier otro novelista español, y me gusta recomendar o regalar sus libros como quien graba a alguien una cinta de canciones favoritas.
Demostrando lo que acabo de decir, el sábado que viene (31 de enero) se presenta en Barcelona, en el Heliogàbal por supuesto, la tercera novela de Amat para Anagrama. En la fiesta habrá una lectura del autor y, después, algo que ha calificado como "extravaganza musical única con miembros de Brighton 64, Grande-Marlaska, Surfin' Sirles, Nueva Vulcano, Astrud, Le Pianc, Veracruz, Silly Walk, The Bite y Las Dolores interpretando la banda sonora del libro". Conociendo el gusto musical de Kiko, esa banda sonora no puede ser menos que excelente. En cuanto al libro, ardo en ganas de leerlo.

domingo, enero 18, 2009

El martes es fiesta en Palma, el patrón de la ciudad, y mañana hay conciertos por todo el centro como cada año. El viernes publiqué esto en la edición local de El Mundo:

"Vamos a dejar las cosas claras desde el principio. Creo que hablar de la revetla de Sant Sebastià en este espacio sería un desperdicio. Así que intentaré ser breve: me parece ridículo sacar pecho y decir que estas fiestas son las de una ciudad que es “la octava del Estado” y que tienen “un cartel de actuaciones realmente excepcional”. Sí, excepcional hubiera sido en 1995. Venga, un empujoncito y llegamos al siglo XXI antes de que acabe. Es ridículo que el cartel de las fiestas se sostenga sobre todo en nombres del pasado y más vistos que el tebeo, como Revólver, Lax’n’Busto, Rosario Flores, Los Secretos y ¡Los Manolos! (a todo esto, la vuelta de Tequila sí es buena noticia y se recomienda mucho desde aquí; otra cosa será si siguen abusando de la nostalgia y siguen de gira de grandes éxitos dentro de cinco años, como hacen otros).

Es ridículo que se diga que el presupuesto de las actuaciones del lunes cuesta 200.000 euros menos que el año pasado, cuando el año pasado se gastaron más de 100.000 sólo en un grupo que decía ser la Electric Light Orchestra. Es ridículo que se quiera cerrar el cartel en septiembre y al final se acabe cerrando, y con prisas, a una semana de la fecha. Y es más ridículo aún que el único nombre actual y de relumbrón (a nivel de tirón popular, resultado comercial y credibilidad artística, combinada con una actualidad innegable), sea un grupo que trae la cadena 40 Principales. A eso se le llama quedar en evidencia, aunque otros lo llamen “partenariado”.

El concierto de 40 Principales, por cierto, comienza a las 21:30 y tiene programadas quince actuaciones. Como imagino que no estarán dando la turra hasta el día siguiente, deduzco que el formato de ese concierto estará (a diferencia de lo que se había dicho) basado en breves apariciones en playback. Excepto algunas excepciones, claro está, entre las que destaca el nombre del que hablaba antes: Nena Daconte. La versión pop de Amaral (él no lleva gorro, ella no exagera) ha dado en el blanco con una canción estupenda que seguiremos recordando dentro de muchos años. El único problema de ese temón que se titula “Tenía tanto que darte” es su sobreexposición: suena tanto y a todas horas que estamos por cambiarle el título a “Temía tanto quemarme”. Sin embargo, estas alturas sigue siendo un himno exultante y lleno de vida. Se va a caer la plaza cuando la toquen."

sábado, enero 17, 2009

A través del blog de Momus he llegado a esta página en la que puedes ver cuál sería tu nombre en japonés. A mí me ha salido esto:

My authentic japanese name is 中島 Nakajima (center of the island) 響 Hibiki (echo)



En el fondo es una tontería, claro, pero a mí que Hibiki Nakajima signifique "eco del centro de la isla" me ha encantado, me siento muy identificado.
Así que ya sabéis, podéis llamarme Hibiki (o Nakajima san).

martes, enero 13, 2009



¡Notición! Ian Svenonius vuelve a la carga con un nuevo grupo, Chain and the Gang, en el que colabora con Calvin Johnson. Y lo mejor de todo es que el disco, que por lo visto saldrá en marzo, ya está disponible en streaming en la página de K Records.
Dudo que Svenonius sepa quién es Esperanza Aguirre, pero visto el nombre y la filosofía de su nuevo grupo no estaría tan seguro: como si fuese un seguidor de la obsesión de la lideresa con el 2 de mayo, Ian y su grupo gritan: "¡Viva las cadenas!".
Pero, más que por el nacionalismo rancio, por lo que está interesado este intelectual del rock (sólo Momus tiene un discurso tan sólido y erudito en el pop de hoy en día) es por el rechazo frontal al neoliberalismo y a la apropiación de la palabra Libertad por parte de la reacción conservadora.
Usando una vez más el lenguaje del soul, el punk y la psicodelia como nadie lo ha sabido hacer, Ian Svenonius/Chain and the Gang dicen: "¡si esto es la libertad, encerradme y tirad la llave!".
Y nosotros decimos: "¡amén!".

KIKÍ D'AKÍ
No mires atrás
Siesta
Pop
****
www.kikidaki.com

Sin mirar atrás


A Kikí d’Akí le cuesta abandonar ese sambenito de artista de culto que arrastra desde los años de la movida, y eso que, desde su retorno tras tres lustros de silencio, se ha mostrado como una de las personas con más criterio y con una carrera más coherente de cuantas siguen en activo desde entonces. Si antes se apoyaba en el talento de Fernando Márquez “El Zurdo”, ahora Kikí se pone en manos de algunos de nuestros más exquisitos compositores y productores de pop, herederos de una tradición de la que ella forma parte sin duda. Sin mirar atrás, sino alrededor y hacia adelante. Su disco anterior, “Villa Flir” (Siesta, 2006) fue producido por Guille Milkyway de La Casa Azul, y en esta nueva entrega es Antonio Galvañ (Parade) el encargado de dotar de suntuosos arreglos a las canciones compuestas para Kikí por su eterno compañero de fatigas, Sergio López de Haro. En la línea sencilla y cotidiana de las geniales y nunca bastante reivindicadas Vainica Doble, con un sonido más actual y con todo el encanto del mundo.

Tras la separación de Las Chinas, en 1981, Kikí d’Akí inició una carrera en solitario que se interrumpió en el 88. Volvió a la actividad con “Mi colección” (Siesta, 2003), donde aún ajustaba cuentas con el pasado. A partir de ahí, su compromiso con el presente es modélico. Otros deberían tomar ejemplo.

Publicado el 8 de noviembre en el diario Público.

domingo, enero 11, 2009

Los retrasos en los aeropuertos se llevan mejor si encuentras wifi gratis. El otro día Pepa Charro me dio el soplo y ahora lo traslado a quien lea esto: junto a la puerta de la sala VIP del aeropuerto de Palma hay sillas, mesas, y un chorro de wifi gratuita para las celebrities... y para los listillos que estamos fuera. Ahí queda el consejo para que lo aprovechéis si se da el caso. Ahora me voy, que parece que sí salimos.

miércoles, enero 07, 2009



El pasado mes de noviembre, la revista Go dedicó su portada a Giant Sand. En las páginas interiores había una extensa entrevista con Howe Gelb y, además, un encargo que me hicieron a mí: tienes una página para escribir lo que quieras. Esto es lo que hice.

Compra un disco, cambia de vida

¿Quién dice que un disco no puede cambiarte la vida? Hace diecinueve años compré el disco “Long stem rant” (Demon, 1989) de Giant Sand, y el aleteo de aquella mariposa me ha traído hasta aquí hoy. Entonces yo no sabía aún que aquel quinto disco marcaba una nueva etapa en el grupo de Howe Gelb. Simplemente, puse la aguja sobre el vinilo y me dejé embrujar por una música que sonaba libre, única y diferente a todo, grabada en tres días en un granero en mitad del desierto por dos personas que parecían estar bajo el efecto de alguna droga alucinógena. En realidad, las alucinaciones las provocaba el calor insoportable del mes de julio en las inmediaciones de The Joshua Tree: hacía tanto calor que ni siquiera usaron cascos para grabar. Ahora estamos acostumbrados a la moda de los dúos de guitarra y batería, pero aquel sonido básico de Gelb y John Convertino, donde cada instrumento era protagonista en el diálogo y los silencios eran tan importantes como las descargas de electricidad descontrolada, me ganó para siempre.
Un par de discos después llegó “Center of the universe” (Brake Out, 1992) para redondear la fórmula y acabar de rendirme del todo a sus pies. Ahí seguía la huella de Bob Dylan, de Lou Reed, de Crazy Horse haciendo de banda de apoyo para Lee Hazelwood y Johnny Cash, pero aquí la crudeza venía aderezada con un contrabajo que tapaba grietas y rellenaba huecos. ¡Incluso había coros femeninos! Ese disco fue probablemente lo más cerca que ha estado Howe de encontrar la versión definitiva y domesticada de su sonido, ésa con la que finalmente alcanzó el éxito Calexico. Lo que no quita para que Calexico sea un grupo fabuloso, oiga, pero al Cowboy lo que es del Cowboy. En fin, divago. Sigamos con nuestra historia.
Con el tiempo, aquel jovencito que se quedó prendado del “Long stem rant” empezó a llevar la programación de Sonotone, una sala de conciertos en Mallorca. El corazón podía más que la cabeza, y nunca se ha visto perder dinero con tanta alegría como cuando llevamos a tocar a Make-Up, a Sonic Boom o a Hefner. Una de esas misiones suicidas provocadas por el romanticismo fue organizar un concierto de Howe Gelb. Era un período oscuro: hacía poco que Rainer, su mejor amigo, había muerto; Calexico estaba en plena eclosión y Giant Sand todavía no había editado “Chore of enchantment” (Loose, 2000), su siguiente punto de inflexión popular. Pero, ¡qué coño! ¿Howe Gelb? ¿Estás de broma? ¡Que venga, claro! Total, que vinieron poco más de cuarenta personas y palmamos una pasta. Pero qué a gusto nos quedamos, oye. Desde entonces, cada vez que Howe volvía a Palma (porque volvió, claro, y cada vez iba más gente a verle), quedábamos para comer o cenar y fantaseábamos sobre pasar un poco más de tiempo juntos que el poco rato que le queda libre a un músico de gira.
Un día, en una de esas cenas furtivas antes del concierto, la intuición de Howe encendió una bombillita: ¿por qué no me montas un par de conciertos por España y así pasamos juntos algunos días más? Dicho y hecho. Cerramos un par de fechas por el norte unos meses más tarde, alquilé un coche grande y cómodo y nos fuimos de viaje de trabajo. Lo pasamos tan bien que enseguida hicimos otra gira mucho más larga, esta vez viajando en tren y contándonos historias y anécdotas que luego valorábamos de una a cinco estrellas: las malas eran Texas Stories (el estado de la estrella solitaria).
Desde entonces, habré organizado unos treinta o cuarenta conciertos de Howe, solo, con el coro de gospel o con Giant Sand. Sólo he dejado de ir a dos de ellos, y puedo asegurar que ningún concierto de los que he visto ha sido igual al anterior. En directo, al listado de influencias obvias que mencionaba más arriba se añaden tres que son importantísimas para comprender al personaje: Thelonious Monk, Clint Eastwood y Groucho Marx. La improvisación creativa, la libertad del outsider y el sentido del humor. Nunca sabes qué va a pasar en un concierto de Howe Gelb o de Giant Sand, principalmente porque ni él mismo lo sabe. Sólo sabes que en cualquier momento te va a sorprender sin mover una ceja. En diciembre tenemos dos nuevas oportunidades para comprobarlo con las actuaciones de Giant Sand –la nueva formación estable del grupo es la bomba- en el festival Primavera Club, y en febrero volverá de nuevo a girar con ellos por varias salas de nuestro país. Actualmente estamos trabajando en una excitante y prometedora colaboración entre Howe y varios músicos de flamenco de Córdoba, coordinados por Fernando Vacas (miembro de Flow, productor y compositor de Prin’ La Lá y descubridor de Russian Red). Mientras tanto, la semilla que sembramos en aquella primera gira improvisada ha germinado en una agencia de contratación que lleva las giras en España de American Music Club, Herman Dune, Holly Golightly y Lonely Drifter Karen, entre otros. Por eso Howe me llama su non-agent agent. Todo es culpa suya. Insisto, ¿quién dice que un disco no puede cambiarte la vida?

sábado, enero 03, 2009



Hasta ahora, y desde hace ya trece años, en mi mundo Jonathan Jeremiah era el título de una preciosa canción instrumental que hicieron Le Mans como banda sonora para una pieza de danza contemporánea, y que también utilicé yo durante varios años como tema introductorio de la interpretación musicada del libro "Estimada Marta" de Miquel Martí i Pol que hacía con Adela Peraíta.
En la cara B del 12" venía una versión preciosa de "Ama Hil Zaigu", una canción del recientemente fallecido Mikel Laboa que grabaron Le Mans en el estudio de Toni Noguera en S'Aranjassa (Mallorca) la misma semana que tocaron en El Garito (que aún no era el Garito Café) uno de los poquísimos conciertos de su carrera.



Pero, a partir de ahora, Jonathan Jeremiah es también este jovenzuelo melenudo y con pinta de aplicado alumno de OT, versión bohemio-hippioso, que acaba de grabar su disco de debut. Lo saca Island y comparte manager con Mika, así que puedes esperar oír hablar mucho de él este año. Musicalmente es una puesta al día (esto es: lo mismo pero con sonido reluciente) del estilo de folk orquestado, bonito y melancólico, de Cat Stevens, Tim Hardin o incluso Terry Callier, entre otros. A mí me gusta, igual que me gustó Duffy en su momento (y aún lo hace), y con ese nombre no puedo evitar que, al menos por ahora, me caiga simpático.

lunes, diciembre 22, 2008

Hoy hemos hecho muy buenas compras. Entre ellas, una novela que se titula El hombre de mazapán. Y un librillo cuyo título original en inglés es Music: A Very Short Introduction. En buena tradición hispana, como si de una película se tratase, la edición española se titula... De Madonna al canto gregoriano.

jueves, diciembre 18, 2008

Las miserias del indie: en su lista de lo mejor del año para Pitchfork, Dan Bejar (Destroyer, The New Pornographers) aprovecha para airear los trapos sucios en público mientras alaba las bondades de lo último de The Clientele.
3. The Clientele: That Night, A Forest Grew (Jesus owes me 500 Euros, but that's no reason not to plug this record. It's really good, as usual.)
Muy poco elegante, Dan.

lunes, diciembre 08, 2008

Ron Sexsmith me ha reconciliado con el vibrato. Probablemente será el uso exagerado que hacen los cantantes de academia televisiva, todo el día haciendo temblar las cuerdas vocales como si fuesen pavos en verano, o quizá por la caricatura de sí mismo en que se ha convertido Joan Manuel Serrat (creo que su papada no es debida a la edad, sino a sus excesos vocales). También me parece insufrible la forma de cantar de Elvis Costello desde hace por lo menos diez años: no tiene una voz bonita, y nadie le ha pedido que la tenga. Lo que nos gusta de él son sus canciones, no su técnica vocal. Nunca he entendido por qué tiene que cantar de esa manera, no sé qué quiere demostrar.
En fin, el caso es que no soporto el vibrato excepto en casos muy contados. Esta noche he sumado uno de esos casos a mi lista de vibratos soportables. ¿Qué digo, soportables? Me ha encantado la voz y la forma de cantar de Ron Sexsmith. Un repertorio intachable, una voz preciosa, y un vibrato, ejem, maravilloso.

jueves, diciembre 04, 2008

Llevamos sólo un par de días de diciembre y ya hace semanas que van saliendo listas de lo mejor del año en distintos medios. A mí me parece que sacar una lista de lo mejor del año en noviembre (o antes del 31 de diciembre, para el caso) no es más que una muestra de ansiedad y de inseguridad por parte de quien la hace, como queriendo sacar su lista antes que nadie porque, como todo el mundo sabe, a partir de ahí todos los perezosos miran las otras listas antes de hacer la suya. Por eso siempre salen los mismos discos en todas las listas, sabe usted.
En fin, que no dudo que hacer listas es muy divertido, aunque yo tampoco le vea ese punto tan apasionante que parece tener para muchos. Pero lo que tengo claro es que ver a tanta gente estresándose por ser los más rápidos, adelantándose incluso a la cronología (¿qué pasa si sale un disco maravilloso en diciembre? ¿lo sacarán en su lista de lo mejor de 2009 o se queda en el limbo de los inocentes?), la verdad es que me da muchísima pereza.
Dicho esto, adelanto que a mí este año me ha encantado Joe Crepúsculo (y A Silver Mt. Zion en directo: para sus discos no tengo paciencia), pero ahora mismo estoy escuchando un disco viejo de Royal Trux, que aún queda mucho año por delante.

miércoles, diciembre 03, 2008

Consecuencias de estar todo el día de arriba a abajo y, como dice Guille, no parar en casa: desde hace un tiempo venía rumiando un artículo para el periódico, sobre músicos con carrera artística reconocida que completan sus ingresos componiendo música para publicidad y para series de televisión.
Lo propuse y les encantó la idea, pero cuando me la reclamaron estaba con Single en Berlín y sin opciones de plasmar mis notas mentales en papel hasta por lo menos cuatro días después. Así que, finalmente, tuve que pasar todos los contactos y la información recopilada a un compañero; que, por cierto, ha hecho un muy buen trabajo en el artículo que ha salido publicado hoy. Es el clásico caso de caramelito en forma de artículo que se te escapa entre los dedos como la arena de la playa. Hoy lo veo publicado, mirándome de lejos con nostalgia, y suspiro por lo bajo: lo que me hubiese divertido haciéndolo yo mismo. Pero, en fin, no se puede estar en Berlín y repicando. Ya tendremos más ideas, aunque sólo sea para contradecir a Sisa.

martes, diciembre 02, 2008

NAGISA NI TE
Yosuga
Jagjaguwar
Folk-Pop/Psicodelia Indie
***
www.myspace.com/nagisanite

Menos es más


Aparentemente, la música del dúo japonés Nagisa Ni Te no tiene ningún secreto. Son canciones sencillas y austeras; haikus sobre el amor y la naturaleza, envueltos en bucólicas composiciones de folk-pop minimalista que encuentra su inspiración en las baladas de la Velvet Underground, las guitarras de George Harrison o el indie-pop soñador de Galaxie 500 o The Softies. Aparentemente, cualquiera puede hacer algo parecido. No hay aquí grandes alardes técnicos ni originales propuestas que abran nuevos caminos o sorprendan a nadie. Sin embargo, ellos llevan ya siete discos hechizando al público más inquieto (¡cantando en japonés!) gracias a ese encanto intangible que también tienen, por ejemplo, las novelas de su paisano Haruki Murakami. Partiendo de códigos de sobra conocidos y con un lenguaje directo y perfectamente comprensible, Nagisa Ni Te enganchan a base de melodías y ritmos reposados, de una belleza melancólica y nostálgica. No sé si se le puede llamar pop zen, pero es tranquilo, hermoso y muy evocador.

Publicado en el diario Público el 13 de noviembre.

sábado, noviembre 29, 2008

Hoy ha salido publicado en el periódico un artículo mío sobre Joe Crepúsculo. No estoy muy de acuerdo con el modo en que se ha editado (recortado, o sea), aunque tampoco me quejo: bastante es que se pueda hablar de artistas así en un periódico de tirada nacional. Si los demás hicieran lo mismo, a lo mejor vivíamos una nueva movida y dejaba la gente de mirar hacia atrás con nostalgia.
En fin, el caso es que la dictadura del espacio limitado dejó fuera, por ejemplo, este parrafito: En los discos de Joe Crepúsculo, la música simple y directa convive con referencias eruditas a San Agustín o Fray Luis de Granada (“soy consciente de que debe dar bastante rabia, sobre todo ese rollo deontológico que hay en este disco, como dando consejos sobre lo que hay que hacer”), que junto a una imaginería de cuchillos, tatuajes y dioses que bajan al acantilado lo sitúa estéticamente más cerca del heavy metal que del pop sencillo, casero y aparentemente ingenuo que practica. El resto es más o menos lo que podéis leer en el link que he puesto más arriba.
No es porque yo no me aplique personalmente en ajustarlo al máximo a las medidas exigidas. Como el espacio era poco, también habían quedado fuera previamente cosas como éstas:

"Recuerdo en los 90, que te comprabas un disco y lo oías la primera vez y no te molaba, pero luego lo oías otra; muchos de los discos que más nos molan eran de ese rollo, que lo oías la tercera vez y te acababa gustando. Todo eso se pierde ahora con internet".
Has dicho alguna vez que los grupos se financian con los conciertos. ¿Un artista como tú puede vivir de la música?
“Yo lo que estoy haciendo con la música es perder dinero. Producciones Doradas es una cooperativa, y cada grupo se paga sus cosas. Yo he estado currando siempre, hasta esta semana, el jueves fue mi último día de curro después de cinco o seis años en la empresa, y ahora voy a vivir del paro”.
¿Eres entonces otra víctima de la crisis?
“Más o menos: víctima de la crisis y de que estaba ya hasta los cojones, y nunca había cobrado el paro. Me sienta muy bien esto de levantarme tarde y comprar el periódico, es algo que no he hecho jamás”.
¿Qué pasaría si de repente empezaras a ganar dinero con la música?
“Pues bienvenido será, ¿no? Ahora tengo más conciertos, que me van a ayudar. Otra cosa será recobrar la pasta que me he gastado en los discos, que no lo creo. Quien está en la música lo que hace es perder dinero, luego tienes un poco de pasta y te compras ese piano que has visto... Ganar no creo, siempre necesitas algo externo, creo yo”.
Pero si por lo que fuera ganaras dinero con la música, ¿crees que afectaría de alguna manera a la música que haces?
“Yo creo que sí. Para este disco por ejemplo me ha ayudado mucho mi curro: mi curro era muy monótono, estaba ocho horas digitalizando documentos en bibliotecas y archivos antiguos. Entonces lo que hacía durante esas ocho horas era pensar en la música: me llevaba las canciones en mp3, las escuchaba y tenía esas ocho horas para pensar; luego llegaba a casa y me ponía a hacer todo lo que había pensado. Ahora que estoy en el paro ya me asusta un poco qué es lo que voy a hacer, a ver si no se va a pudrir todo este sistema. Si algún día me llego a ganar la vida con la música igual me cambia el dinamismo, no lo sé. Pero si llega tampoco le voy a decir que no por idealismo, la verdad. A todo el mundo le gusta ganarse la vida con algo que te llene”.
¿Entonces grabas en casa porque no tienes medios o es una opción voluntaria?
“Si pudiera tener una casa grande con un estudio sí me molaría, pero lo que me mola es grabar en casa: levantarte un domingo con un café y ponerte a hacer música, o incluso cuando venía del curro, me hacía un café y me ponía a hacer música. Me parece bonito”.
La portada del disco es de Gonzalo Rueda (un pintor de la galería Ferran Cano). ¿Cuál es tu relación con él? ¿Por qué lo escogiste?
“Tocaba la batería en Joder Around, un grupo de Barcelona que eran diez años más grandes que nosotros y fue como nuestra referencia total. Vicente, el cantante de Tarántula, era el cantante de Joder Around. Cuando Joder Around se deshizo Vicente vino a tocar con nosotros y hemos seguido en contacto con esta gente y somos colegas. Cuando le dije a Gonzalo que estaba con el nuevo disco me propuso hacer la portada y yo me quedé flipado porque me molan mogollón sus cuadros”.
De hecho, el palíndromo del título del disco es algo que le pega bastante a él también.
“El palíndromo ya lo tenía escogido como título, y él me dio la idea de poner las letras así como en círculo, que queda como un rollo que si te metes ya no sales. A él le moló mucho lo de que fuera un palíndromo, porque le encanta, lo pone mucho en sus cuadros. Además creo que es un disco que tiene mucho de eso: las espadas, cuchillos, canciones medievales”.
¿En qué consiste exactamente Producciones Doradas? ¿Dices que es como una cooperativa de grupos?
“La forma de trabajar con los grupos es que a la hora de sacar los discos cada grupo se paga su edición física. Esto lo lleva Dani de Tarántula ahora. Yo lo hice también pero ya salí hace tiempo. Luego hay proyectos que lleva Dani, como la Doropaedia y tal, que está ahí más metido él. Creo que no me estoy explicando muy bien (risas)”.
La comunidad de Producciones Doradas se asimila un poco a la Austrohúngaro, el colectivo formado por los miembros de Astrud y sus grupos paralelos. ¿os sentís identificados de alguna manera con ellos, tenéis algún tipo de relación?
“Los conozco de algún mail o alguna cosa. A veces nos comparan y tal, pero no sé. Sí, es posible. Lo que pasa es que Austrohúngaro... Sí, también son unos cuantos grupos y tal. A mí me molan los Hidrogenesse estos. El último disco, “Animalitos”, me moló bastante. Pero no, no tenemos mucho contacto. Pero sí es posible que la forma de hacer las cosas sea bastante similar”.
Los discos de Producciones Doradas se pueden descargar gratis y se regalan en los conciertos. ¿Cómo subsiste el sello?
“Claro, es que el sello subsiste por sí mismo porque no hace ningún gasto para los discos, así que va tirando como una plataforma que te permite que tú puedas sacar algo mediante Producciones Doradas”.
¿En qué punto se encuentra ahora Tarántula, tu otro grupo?
“Tenemos diez bases grabadas, nos quedan seis por grabar, y en cuanto lo grabemos... Lo que pasa es que tenemos que encontrar días para grabar. Hemos cancelado mogollón de ensayos. Pero nada, la semana que viene nos ponemos a ensayar para grabar y la cosa sería... Lo que pasa es que siempre estamos dando fechas y siempre se acaba retrasando, pero queremos que salga para enero o febrero y buscar ya fechas de presentación. Es un disco que va a quedar muy guapo, las canciones son muy chulas. Cambian un poco respecto al primer disco, ahora Vicente las canta todas, hay medios tiempos y hay canciones cañeras. Es distinto. Hay más influencias de Camilo Sesto, o de punkie así vasco”.

miércoles, noviembre 26, 2008

Tuvimos que levantarnos a las seis de la mañana para llegar a Bilbao ocho horas y media después, tras una escala en Bruselas. Así de glamouroso es esto del rock, a veces. Afortunadamente tuvimos tiempo para comer, descansar antes y después de la prueba, y dar un concierto más que digno a pesar del sonido poco amigable del Cine Gran Vía. Presentamos por primera vez en España la nueva canción, y la reacción del público confirmó lo apuntado el sábado: es un hitazo. Había muchos amigos entre el público, claro, pero también mucha gente que vino a comprar discos al acabar y no paraba de hacer comentarios llenos de entusiasmo.
Dicen todos los medios que en España hay una ola de frío, pero comparado con lo que pasamos en Berlín esto nos parecía un paraíso. Tras el concierto y cuando se hubieron ido todos los amigos con los que improvisamos una fiesta en los camerinos salimos todos a dar un paseo y a respirar aire fresco por la ciudad desierta. Cruzamos el puente de Calatrava y acabamos tomando una cerveza en un sitio infecto al otro lado de la ría. Por fin he dormido más de ocho horas seguidas. Aunque esta noche pincho, y mañana también.

lunes, noviembre 24, 2008

Es casi medianoche y no debería estar escribiendo aquí: mañana tocamos en Bilbao y tenemos que levantarnos a las 6 de la mañana para ir al aeropuerto. Tampoco es que haya mucho que contar: nos hemos levantado tarde y hemos ido a Kreuzberg, primero, y luego a Prenzlauerberg a hacer una ronda de tiendas de discos. He hecho unas compras estupendas: Fred Neil, Toots & The Maytals, Jon Lucien, Nina Simone, Ingrid Caven, Mulatu Astatké y el "Multiplication rock" de Bob Dorough, que llevaba AÑOS buscando, más algunas cosillas más. Luego me he ido por mi cuenta a cenar al Gorki Park -un restaurante ruso riquísimo- con un agente que lleva a varios grupos que me interesan muchísimo para el Centremàtic y para otras programaciones que llevo, y he acabado tomando algo con Gordon Raphael, que lleva ya tres años viviendo en Berlín (cuando no está grabando a alguien en cualquier ciudad del mundo). Y eso, que me voy a dormir. Mañana será un día largo.

Por lo visto, en alemán no tienen palabras que designen con propiedad los superlativos. Eso es, obviamente, un problema para los espíritus latinos como nosotros. Por ejemplo, no tienen una palabra para expresar lo que nosotros queremos decir con "conciertazo". Ellos dicen, en todo caso, "super konzert". Por lo tanto, es difícil expresar en alemán (al menos con propiedad) lo bien que estuvimos Single el sábado en el concierto en Neurotitan, en Berlín. Antes de nosotros tocaron OMP, siglas de Orchestra Miniature in the Park, o algo así: once músicos con instrumentos de juguete haciendo versiones de canciones que hablan del sol y del verano. Muy divertidos. Sigo pensando, aunque aún no lo tengo claro del todo, que el cantante es el mismo de Throw That Beat In The Garbagecan. Tocaban todos los instrumentos sin amplificar, excepto la voz del cantante. Para cuando salimos nosotros, la prueba de sonido que habíamos hecho por la tarde parecía inútil. La sala -una galería de arte underground en Mitte- estaba llena hasta arriba y el equipo de sonido era a todas luces insuficiente. Empezamos el concierto con "Honey", y las bases se oían tan lejos que parecía que estábamos tocando debajo del agua. Pero superamos la prueba con creces. De algo tiene que haber servido este año de conciertos y ensayos. Nos demostramos a nosotros mismos que podemos tocar en condiciones adversas y ofrecer un buen concierto (algo que no supimos o no pudimos hacer anteriormente, en Logroño o en Benicàssim). El sonido en el escenario era inexistente: podíamos mantener una conversación sin elevar la voz, tranquilamente, y las bases se escuchaban muy a lo lejos. Yo no oía prácticamente nada de lo que tocaba con el teclado, y sin embargo escuchaba perfectamente las voces y me imaginaba mis propias líneas de teclado, de manera que acabé disfrutando muchísimo el concierto aunque no escuchase casi nada. A la gente le gustó tanto que nos pidieron insistentemente un bis -que no estaba previsto-: salimos a tocar "Cabeza cuadrada" y acabé tocando la pandereta entre el público.
También compramos algo de obra de una de los artistas que exponían en la fiesta. Los demás se fueron antes, y yo acabé bailando con la música de Neoangin, divertidísimo como siempre. A la salida, todo estaba nevado.
Hoy hemos ido al mercadillo de Mauer Park, donde aparte de congelarnos los pies y las manos hemos comprado ropa, complementos, discos y elementos de decoración. Luego hemos ido al museo Hamburger Bahnhof, donde había una interesantísima exposición sobre Andy Warhol y las celebrities y otras obras que nos han hecho cuestionarnos la validez de parte de lo que se considera arte contemporáneo. El día ha acabado cenando con Marcus Liesenfeld y Richard Cameron y Karin Ras, tres de las personas más encantadoras de Berlín, amigos míos desde hace años, que además son vecinos de rellano en Prenzlauerberg. Hemos hablado de música, de política y de tonterías varias, pero lo que quizá os puede parecer interesante es lo que nos han dicho Richard y Karen: una de mis canciones preferidas de Arling & Cameron (el grupo de Richard hasta hace pocos años) es "Dirty robot"; tengo el maxi en picture disc y en cd-single, y aún lo pincho a menudo cuando quiero que la gente baile a toda costa. De hecho, creo que en su momento esa canción fue un éxito en Sonotone. Pues resulta que esa misma canción va a salir en el próximo disco de los Lemonheads, ¡cantada por Kate Moss!