viernes, noviembre 20, 2009

Ya empieza a ser una tradición: cada año por estas fechas dedico alguna pequeña puya a las listas de lo mejor del año. No porque no me parezca bien que existan, aunque me dan un poco igual (quizá este año menos, porque estoy convencido de que Cohete van a salir muy bien parados y eso siempre da un nuevo empujón a la carrera de un grupo), sino porque me molesta esa manía de decidir qué ha sido lo mejor del año dos meses antes de que se haya acabado. ¿Y si sale un disco que nos cambia la vida a mediados de diciembre? ¿Ya no merece ocupar ese lugar privilegiado que lo aúpa al canon de los discos-que-marcaron-el-momento?
A todo esto, para mí 2009 es sin duda el año de The xx. Y no lo digo influido por el hype de los últimos meses, ni siquiera por las razones (más que convincentes) que esgrime su disco de debut. Llevo enganchado al que fue su primer single, "Crystalised", desde el mes de abril, cuando eran poco más que una promesa que empezaba a despuntar. El disco largo lo que hizo fue confirmar lo que se intuía tras esa canción maravillosa. Ahí hay grupo, hay sonido y hay canciones. Todo junto es una maravilla.
Pero me estoy desviando. El tema era lo incongruente de las listas de final de año que se deciden dos meses antes de que éste acabe. Y este año es aún peor: ¡también se hacen listas con los mejores discos de la década! Dejando de lado el posible error de cálculo (la década se acaba en realidad a finales de 2010, ¿no?), quien más quien menos se ve afectado por la fiebre recapituladora que nos lleva a empaquetar el pasado reciente para poder seguir mirando hacia el futuro con la sensación de que lo dejamos todo "atado y bien atado" (dejo ahí mi pequeño homenaje al responsable principal de nuestro actual sistema socioeconómico en esta fecha tan señalada).
Hoy, un amigo y colega me ha enviado una encuesta para la página web en la que trabaja, con algunas preguntas sobre la década que (supuestamente, repito) dejamos atrás en poco más de un mes. Como me conozco, cuando tengo ese tipo de peticiones no me queda más remedio que rechazarlas o contestarlas inmediatamente, para que no se queden eternamente en mi buzón de entrada. Hoy he optado por la segunda solución, y en cinco minutos he mandado un par de respuestas. Seguro que me dejo miles de cosas tan obvias como trascendentales, pero mira, esto es lo que pienso así, a bote pronto, sobre la década pasada.

¿Qué crees que merece ser recordado de esta década?
La caída de las Torres Gemelas inauguró el siglo XXI. Lo más destacado del mismo es la expansión de internet y el primer presidente negro en Estados Unidos. Las dos cosas parecen milagros, vivimos en el futuro.

¿Cuáles crees que son los acontecimientos que han marcado (musicalmente) esta década?
Las descargas, el intercambio de archivos y la web 2.0 han cambiado radicalmente la forma de consumir la música y también de distribuirla, promocionarla, compartirla.

¿Qué personalidades crees que han sido determinantes en el mundo de la música durante esta década?
Animal Collective. Se han inventado un nuevo género al que ni siquiera sabemos ponerle nombre, pero que ha generado un sinfín de secuelas, imitadores y gente que avanza por caminos que ellos van abriendo.
Ryan Schreiber (de Pitchfork): su página se ha convertido en el lugar de referencia a nivel mundial (en algunos casos para mal, pero la influencia es indudable).

¿Qué discos de esta década crees que escucharás dentro de 10 años?
¡Pues no tengo ni idea! Pero seguro que bastantes. Escucho mucha música de todas las épocas, no hay ninguna década que no tenga discos aprovechables.

¿Qué es lo peor que le ha ocurrido a la música durante esta década?
Supongo que la lentitud de la industria en reaccionar ante los cambios y su persistencia en tratar de ponerle puertas al campo.
También la estandarización (y consiguiente pérdida de personalidad y de interés) de gran parte de lo que ahora se conoce como "indie".

lunes, noviembre 16, 2009




"I do not strive to be different for the sake of being different, but do not mind being different if my difference is a result of my being myself". Louis Thomas Hardin, Jr., Moondog (1916-1999).

viernes, octubre 23, 2009

¿Ha pasado un mes desde la última actualización? Bueno, ¿y qué es un mes en una trayectoria de más de cinco años? Si escribo poco últimamente es porque he estado pasando poco tiempo frente al ordenador, y obviamente cuando estaba frente a la pantalla tenía cosas más urgentes que hacer... El ansia comunicativa se curaba con cataplasmas más efímeros como Facebook o Twitter.
¿Y por qué pasaba poco tiempo frente al ordenador? Pues estuve montando un concierto de Ezra Furman & The Harpoons y luego el Centremàtic 2009 (que una vez más fue un éxito), luego me fui una semana a Córdoba para acabar de una vez el disco flamenco de Howe Gelb (que ya está mezclado, por John Parish nada menos, y ha quedado es-tu-pen-do), y a continuación me bajé aún más al sur para asistir al Monkey Week, que fue muy divertido a la vez que fructífero y tiene pinta de ser cita imprescindible para la industria independiente a partir de ahora. Luego empezaron las giras de Mark Eitzel y Zombie Zombie, la fiesta del DP y el concierto de Cohete... Y vaya, que uno no se da cuenta y ha pasado un mes. Pero todo bien, ¿eh? Está muy bien salir a la calle y ver el sol de vez en cuando, no vamos a estar todo el día actualizando como un nerdo cualquiera.

miércoles, septiembre 23, 2009

En los comentarios a una entrada anterior (creo que la más comentada de este blog, por cierto) hubo, entre otros desacuerdos, uno sobre la entidad que puede tener cualquier proyecto de Ian Svenonius. Para mí, aparte del interés musical, que siempre lo tiene, cualquier cosa que haga Svenonius tiene un interés intelectual adicional y una brillantez conceptual muy poco común y a la que no se presta la debida atención.
Como a la vez se habló (y bien, por mi parte) de la viveza con que actualiza sus contenidos la web Playground, me permito recomendarla de nuevo: no sólo tienen desde sus inicios al gran Momus como columnista. Acaban de iniciar una nueva colaboración con Everett True, que hace aún más interesantes los contenidos de esta web. ¡Sólo les falta Svenonius y ya tendrán a tres de las personas más interesantes de la escena musical a nivel mundial!

sábado, septiembre 19, 2009

Una de conversaciones reales, como las de Fran Nixon pero sacada del Twitter hace unos minutos. Los protagonistas, Julieta Venegas y Camilo Lara (más conocido por su proyecto musical IMS-Instituto Mexicano del Sonido, y por ser un alto ejecutivo discográfico en su país):

julietav @camilolara camiiiii! cuando tocan los planetas?
about 10 hours ago from web

camilolara @julietav domingo!!! 2 se quedan en mi casa...oh lord...me preparo para lo peor...
about 10 hours ago from web in reply to julietav

Vamos hilando las entradas de este blog: los comentarios de la entrada anterior acaban provocando una nueva actualización. El comentario de Luis J. Menéndez en la entrada anterior era básicamente un enlace que enviaba a su blog en el Mondosonoro, en el que intentaba refutar los argumentos esgrimidos aquí sobre si la prensa musical española ha perdido o no el tren de la actualidad y el rigor frente a la inmediatez de los blogs e internet.
Esa reacción demuestra una cosa: como decía hace poco Diego A. Manrique, la posibilidad que tiene el público en general de opinar en internet ha expuesto al crítico a un riesgo que hasta ahora no contemplaba, el de ser criticado. Y la verdad es que lo llevan bastante mal.
Los que se han dedicado durante años a juzgar el trabajo de otros, a menudo con gran ligereza y sin preparación, se exponen ahora a que su trabajo sea analizado con lupa y juzgado a su vez, justa o injustamente, de manera constructiva o con crueldad y sin contemplaciones. Ya pueden haberse currado muchísimo una crítica o una opinión, que en cualquier momento llega un comentario en internet que se lo carga de un plumazo y lo deja a la altura del betún. Lo extraño es que ellos, que más de una vez en su vida habrán hecho exactamente lo mismo (cargarse el trabajo de alguien sin reflexión previa), no aceptan de buen grado esa posibilidad, la de que alguien piense que su trabajo no vale nada y lo airee a los cuatro vientos. Pero a todo se acostumbra uno, lo digo por experiencia.

miércoles, septiembre 16, 2009

En una conversación de twitter se ha malinterpretado un poco la entrada anterior de este blog, o al menos ha ido derivando hacia posiciones que no pretendía sugerir. Como está claro que twitter no es lugar para desarrollar teorías, aquí va una pequeña ampliación sobre lo que escribí ayer.
Vaya por delante que yo no pienso que tenga ningún sentido llegar antes que nadie a las cosas (al menos no con prisas y sin rigor). De hecho, he insistido siempre en que estar al día de todo y siempre a la última es una estupidez. Como decían Los Planetas, "Y además es imposible".
Lo que me parece mal es la rémora setentera de no tomarse en serio a un grupo hasta que saca un disco largo. No dedicarle a alguien todo el espacio que merece, en el momento en que lo merece, sólo por miedo a que eso no perdure, a que sea flor de temporada. Bueno, ¿y qué? Si alguien hace una canción estupendísima y unos conciertos formidables, ¿por qué no mostrar un poco de pasión y volcarse en ello? Ya habrá tiempo de ponerles en su sitio si luego no siguen a la altura de lo que prometieron. Se supone que los medios tienen que informar sobre lo que está pasando, y en esa tarea los medios tradicionales están perdiendo la batalla estrepitosamente. El arma que tienen a su alcance es compensar la falta de inmediatez con un análisis más riguroso y en profundidad, pero es que eso tampoco lo están haciendo. Lo que hacen es esperar a que salga el disco largo, nadar y guardar la ropa, no correr riesgos ni apasionarse demasiado por nada. Es entonces cuando, por mucho análisis en profundidad que puedan acabar haciendo, ya han llegado demasiado tarde. Incluso para eso.
Ay, cómo se echa de menos un Plan B o un CTCL por estos lares.

martes, septiembre 15, 2009

Abundando en el tema de la entrada anterior, el hype internacional con más consistencia últimamente es The xx: cuatro jovenzuelos de Londres que enganchan con sus melodías oscuras, líneas de bajo sinuosas y ritmos repetitivos. Parece que ningún blog que se precie puede dejar de hablar de ellos, no ya para ser los primeros, pero sí por lo menos para demostrar que están al quite. Pues bien, llevo diciendo desde antes del verano que lo último que me había sorprendido y gustado mucho era un grupo nuevo que se llamaba The xx. El single Crystalized lo tuve en repeat durante mucho tiempo mientras preparábamos las últimas semanas antes del FIB, y sigo sin cansarme de escucharlo.
La culpa fue de quienes ejercieron de descubridores para mí: Juan Manuel Freire y Claudia Ortiz en la web Playground, que destacó la canción ya en abril.
Ahora todo el mundo está hablando de ellos, y en las próximas semanas, esos medios especializados que están ahora preocupados pensando en cuáles han sido los mejores discos de esta década (que para eso sí que se anticipan) se desperezarán y empezarán a hablar de ellos. ¿Por qué ahora? Pues porque acaban de sacar su disco largo. Parece que sólo se puede hablar de un grupo, sólo se les puede tomar en serio cuando por fin editan su debut en formato largo. ¿No era Crystalized una gran canción hace cinco meses, al menos tanto como ahora?
Yo creo que eso va contra la esencia misma de la música pop, cuyo formato básico es la canción, no el LP. Por mucho que pueda haber muchos elepés con un listado de canciones impecables, coherentes de principio a fin, con una base conceptual o estilística intachable, lo esencial en el pop es siempre la canción como elemento único y diferenciado.
Esos mismos medios especializados han visto ya cómo les cogía otra vez el toro con el último EP de Delorean: como no era un disco largo/serio, sino sólo cuatro canciones, no se considera merecedor de más que una reseña en la sección de singles, una noticia breve o una nota a pie de página. Pero es entonces cuando llegan medios que prestan más atención a lo que hay, a lo que está pasando y ¡zas!, ¡toma crítica en Pitchfork, toma mención en The Guardian, toma recomendación en el NME! El grupo ya había remezclado a The Teenagers, a Lemonade, a Mistery Jets, pero eso debía parecer poca cosa para hacerles el caso que merecían (ahora, y no dentro de medio año). Pero entonces sacan un EP que, aunque pasa casi desapercibido en España, a cambio hace mucho ruido fuera y ¡zas!, ¡toma remezcla a Franz Ferdinand! También están preparando una remezcla a The Big Pink y ¿sabes a quién más? Precisamente, a The xx. Y, mientras tanto, los medios españoles mirando para otro lado.

sábado, septiembre 12, 2009

Pues lo habréis visto todos este verano: el hype de los últimos meses es un grupo de Binissalem liderado por un chaval de diecisiete años y su amiga de catorce. Papá Topo! han conseguido que todo el mundo hable de ellos (bien o mal, pero haciendo ruido y removiendo estómagos aburridos; olé por ellos) y han demostrado, como dice mi amigo Marcos, que los llorones que se quejan de que salir de Mallorca es muy difícil, que todo cuesta mucho, que necesitan ayudas, bla, bla, bla, deberían concentrarse en quejarse menos y enfocar mejor sus esfuerzos.
Así que anteayer, documentándome de nuevo para hablar del éxito de Papá Topo! en mi columna en El Mundo (coincidiendo con su concierto de ayer en el Cultura Club de Palma), recuperé un texto escrito con ocasión del concierto de debut del grupo, en la misma sala. Cuál no sería mi sorpresa cuando comprobé que, además de predecir el revuelo que ha causado, lo hice ¡en noviembre de 2008! No está mal para uno que siempre insiste en que lo importante no es llegar el primero a la noticia, sino hacerlo con rigor y fundamento.
Pues nada, hasta aquí el autobombo que me ha levantado de mi letargo vespertino. Y me despido con el lema de esta semana: ¡Scariolo, pírate!

lunes, agosto 31, 2009



El viernes toqué con Single en la Terraza de la Laboral de Gijón, un lugar donde se agradece mucho el fresquito después del calor pasado en Mallorca, Madrid y Sevilla (donde tocamos el miércoles también, rodeados de gente majísima). El próximo 19 de septiembre volveré a tocar en esa misma terraza, esta vez acompañando al siempre brillante Guiller Momonje. Ya toqué un par de canciones con él (y con AA Tigre) en la última edición del Minimúsica en Gijón, pero esta vez será un concierto completo.
Guiller no se prodiga mucho en directo, y menos aún con el grupo al completo, así que ésta puede ser una ocasión estupenda para hacer por fin esa visita a Gijón que llevas tanto tiempo posponiendo. Será divertido.

miércoles, julio 29, 2009

Ya tardaban. En Pitchfork se han puesto las pilas esta semana y han puesto un nueve a Seasun, la estupenda canción que abre el nuevo maxi de Delorean (y la misma nota le han puesto hoy a otro hit veraniego-barcelonés, el Sunshine de John Talabot). Parafraseando la firma que aparece al final de todas las entradas en el blog de Carla: yo ya lo sabía.

lunes, julio 27, 2009

Otra de las cosas que quería comentar sobre el festival de Benicàssim es el tema de los ingleses. Se ha convertido ya, en los últimos tres años, en un lugar común lo de decir que "hay demasiados ingleses" en el festival. Dejando aparte las connotaciones xenófobas y de nacionalismo rancio que pueda tener esa afirmación -por no hablar de quien dice eso después de años teniendo a Reading o Glastonbury como meta-, un hecho que he constatado empíricamente este año es que, cuando un español ve a alguien más o menos pintón por Benicàssim, inmediatamente interpreta que esa persona no puede ser española. Ergo, se dirige a ella en inglés. Y eso vale tanto para gente que trabaja en o para el festival, como para muchos de los asistentes nacionales que demuestran así esa idiosincrasia provinciana de la que todavía no logramos deshacernos, por muchas generaciones de Erasmus que vayamos dejando atrás.

viernes, julio 24, 2009

Este mes ha sido el de los conciertos mainstream: primero vimos a Kylie en la Plaza de Toros (maravillosa, a pesar del patinazo de su colaboración con Miguel Bosé), luego a The Killers en Benicàssim (pa-ya-sos), y ayer a Madonna en el Vicente Calderón.
Lo de ayer fue bastante aburrido, a pesar de la gracia que tenía ir viendo a famosos de medio pelo en la zona VIP (los invitados de última hora como yo éramos legión, y aun así no se llenó el estadio). Los nuevos arreglos que ha hecho para alguna de las canciones son horribles, las imágenes con mensajes pseudo-new age y remedos del National Geographic eran de vergüenza ajena, y alguno de los interludios de baile y video que hacía para ganar tiempo y cambiarse de traje no tenían ningún sentido. Por no hablar del momento bizarro con los gitanos rumanos (faltaba la cabra) y un decorado rustic chic que incluía ruedas de carro.
El montaje escénico era espectacular, desde luego, pero una vez superada la sorpresa y la admiración por el despliegue tecnológico, lo que le fallaba era el contenido. Y mira que con ese repertorio plagado de hits inolvidables lo que debería de sobrarle, de hecho, es contenido como para satisfacer al más exigente.
Al final, lo que comentaba la gente era que hay que ver qué en forma está para su edad, cómo corre, salta y baila durante todo el concierto, que ya me gustaría a mí estar así a los cincuenta. Pues muy bien. La historia me suena: escenarios espectaculares, tecnología punta, repertorio mediocre (o más bien repertorio estupendo echado a perder) y un/a adolescente arrugado/a corriendo sin parar de un lado a otro del escenario. Ya tenemos a otro Mick Jagger para el saco.

miércoles, julio 15, 2009

Cuando veo a gente que critica el FIB, ese deporte nacional (en España parece haber tantos programadores de festivales como entrenadores de fútbol), puedo entender perfectamente sus motivos. A menudo incluso los comparto. Pero también tengo claro que esa misma gente, o bien no ha ido nunca al festival, o son demasiado viejos para disfrutarlo.
Un paseo por el camping y el ambiente de euforia que se vive allí desde anteayer es una inyección de ilusión y de alegría. Si tienes veinte años y ganas de pasarlo bien con gente que comparte tus gustos, el FIB es un sueño: un campamento de verano que es más bien una ciudad donde todo el mundo está unido por el amor (mayor o menor, pero evidente) por la música.
Vale, yo tampoco vendría ya si no fuese para trabajar, pero es que yo hace mucho que no tengo veinte años.
Acaba de llegar el primer camión de Oasis, esto está a punto de empezar.

martes, julio 14, 2009

Llegamos a Benicàssim ayer al mediodía. A media tarde fuimos al recinto y montamos la oficina. También me di un paseo por los nuevos terrenos: el espacio se ha ampliado muchísimo, la carpa FIB Club ha reculado un buen tramo y ha cambiado de orientación, y el Fiberfib.com es ahora un escenario abierto. Ayer los escenarios estaban aún a medio montar, igual que nuestros espacios de trabajo.
Esta mañana, después de comprobar por el camino que ya hay muchos miles de personas en el pueblo, hemos empezado a coger el ritmo: emails, llamadas, reuniones, preparativos. El FIB ya está a la vuelta de la esquina. Dos días más y empieza el lío.

sábado, junio 27, 2009

Lo que hace a un escritor, lo que le distingue del hombre inteligente y culto que sabe escribir, es la energía adicional y la amplitud de visión que le permite concebir y completar una estructura. Evelyn Waugh.

viernes, junio 26, 2009

Desde luego, la posteridad ha cerrado su puerta en las narices a Farrah Fauces y al gran Sky Saxon. Cualquiera compite con Jacko.

viernes, junio 19, 2009

¿Será posible que, veinte años después de FM2, haya por fin un programa musical digno en TVE?

miércoles, junio 03, 2009

Es que tengo mucho lío últimamente, y cuando estoy tranquilo y con tiempo nunca es delante del ordenador.
Pero hace un par de días leí una de esas citas que me gusta dejar plasmadas aquí, una de esas que suscribo palabra por palabra. Es de Llorenç Barber, ese excéntrico incansable y admirable, modelo para muchos entre quienes me hallo.
Y dice así: Me ha costado años deshacerme de toda la mala pedagogía asimilada en el conservatorio y en la universidad, que por desgracia no son lugares donde te enseñen a vivir creativamente.

viernes, mayo 15, 2009

Hoy he salido en las noticias de La Sexta.

miércoles, abril 29, 2009

Hoy ha venido a comer Fernando Vacas. Y al cabo de unas horas he visto este video (y los otros que conforman el concierto completo del Faraday, el verano pasado), y he recordado los grandes momentos que pasamos Howe Gelb, Thoger Lund y yo en el mejor festival en el que he estado, justo antes de ir a Córdoba a encontrarnos con Fernando y seguir con el proyecto del que ya tanto se ha hablado en este blog. La canción del video es una de las que compuso Howe allí, en una versión desnuda y minimal que deja entrever sin embargo toda la magia que contiene este proyecto. Otras partes del concierto muestran a Howe más inspirado (por ejemplo esta versión de piano flamenco del "All along the watchtower"), pero esa introducción de stand-up comedy (sentado, claro) con dedicatoria personal incluida al principio me ha hecho reír mucho, y es la que prefiero ver cuando vuelva a entrar aquí.



La foto (de Natalie Wynants) es del mes de febrero, en la Plaza de la Corredera de Córdoba. Pero podía haber sido de cualquier otra vez. Y habrá más, seguro.

martes, abril 28, 2009

¡Joder, que se ha muerto Javier Ortiz! Qué tío más grande, hasta el último momento.

Anoche fuimos a ver a David Byrne, rodeados de celebrities. A mi lado se sentó Ana García Siñeriz, al otro lado del pasillo central estaba Marisa Paredes. También había un tipo a dos asientos de distancia con un sombrero de Devo y una camiseta del FIB. Ambiente mezclado, o sea.
David salió elegantísimo, vestido de blanco igual que todos sus músicos y bailarines. Tocó algunas canciones de su último disco y algunas más antiguas, incluidos algunos temas de Talking Heads que fueron los que recibieron más aplausos, claro. Para ir a ver a David tuvimos que dejar de ver a Imelda May (que me han dicho que estuvo genial), y al comentarlo en público me enteré de que Byrne está preparando una ópera disco sobre la otra Imelda, la famosa Imelda Marcos. David Byrne y Fatboy Slim trabajan juntos en un proyecto musical sobre la vida de la consorte del dictador filipino, que contará con la colaboración de cantantes como Sharon Jones, Santigold o Róisín Murphy. De lo que se entera uno así, por casualidad.

sábado, abril 25, 2009

Ayer estuvimos viendo a los Icy Demons, que empezaban su gira europea: esta noche están en Oporto, mañana en Gijón, pasado en Bilbao, el miércoles en Barcelona y de ahí suben a recorrerse Europa.
Fue en El Planeta de los Wattios, un sitio que a pesar de estar perdido en mitad de ninguna parte estaba hasta los topes. Para llegar allí hay que entrar en una calle sin salida, meterse por un portalón industrial entrando en un pasillo oscuro de cemento, y al fondo hay otra puerta por la que se entra a una especie de sala-almacén-loft. Vamos, que parecía que estábamos en Berlín o en Chicago. Además de los Icy Demons, que estuvieron super bien, tocaron Espanto, La Débil, Ora Cogan, Balmorhea y Líneas Albiés, pero me los perdí a todos. Eso sí, a los Demons les saqué un par de fotos.


lunes, abril 13, 2009

Por estar absolutamente concentrados en lo nuestro, nos hemos alejado del mundo real durante días. Todo ha sido grabar, comer y dormir, más algunos paseos vigorizantes por los valles del Goierri. Ni del terremoto en Italia ni de lo de Mari Trini me había enterado hasta días después. Ni siquiera pude seguir la polémica generada por mi artículo sobre el milagro de Lourdes.
Eso sí, el affaire de Herman Dune y el Primavera tuve que seguirlo obligatoriamente de cerca, aunque fuese buscando cobertura por los rincones y contestando mails desde el teléfono. Al final, afortunadamente, los esfuerzos, llamadas y gestiones dieron resultado y todo se solucionó de una forma sensata y las aguas han vuelto a su cauce, propiciando además un toque de atención para algunos que no respetan el trabajo de los demás. Lo que no sabía era que la cosa había trascendido a los foros, por eso hablo de ello aquí ahora (sin ampliar datos, eso sí), aunque sea sólo para insistir en que el grupo no ha tenido ni idea de toda la movida hasta que ya estaba casi todo hecho, que ellos son más majos que las pesetas.
En este sentido, hubo varios comentarios que he leído hoy al ponerme al día en el foro del Primavera que me han hecho cuestionarme las motivaciones que tienen algunos para ir a ver conciertos: yo también me alegro mucho de que hayamos salido todos ganando y que además podamos ver a Ezra Furman & The Harpoons -que me gustan mucho- pero, si hay gente que decía que mejor que HD no vinieran, "porque ya han venido mucho por aquí", entonces me pregunto: ¿qué es lo que buscamos cuando vamos a ver un concierto? ¿Queremos pasar un buen rato, ver un buen espectáculo, que nos hagan sentir algo? ¿O simplemente queremos tachar una casilla, poder decir "a estos ya los he visto, traedme a otros"? Personalmente, he visto decenas de veces a Giant Sand y a Herman Dune y no me canso de verles una y otra vez. También es cierto que hablamos de dos grupos que no hacen un concierto igual al anterior, pero no creo que sea sólo por eso.
En fin, a lo que iba: que al final todo sigue bien, estoy de vuelta con un montón de curro pendiente y nos vemos el 30 de mayo en el Fòrum.

sábado, abril 04, 2009

A partir de mañana es posible que esté desaparecido durante unos días, porque estaré grabando un disco aquí.

domingo, marzo 29, 2009

Y pasó una nueva edición del festival Palabra y Música. La semana pasada (y muchas semanas anteriores) estuvo marcada por la organización de este evento multimedia que ya ha rebasado con creces la definición de spoken word, si es que se puede enmarcar este género tan variado en una única categoría.
Los días del festival en Gijón sirvieron para comprobar que Irvine Welsh es un tipo que además de escribir muy bien es muy majo, muy tranquilo y con mucho sentido del humor. Y también para disfrutar (aunque su espectáculo fuese un poco a trompicones) de la conversación de Mario Pacheco y Joe Boyd.
Soy muy fan de Mario Pacheco desde que le conocí hace poco, me parece una persona genial. Y a Joe Boyd le sigo de cerca desde que empecé a aprenderme de memoria la discografía completa de Nick Drake hará unos veinte años. Su libro "Bicicletas blancas" es un relato delicioso (aunque con una traducción mejorable) de una época que él vivió muy intensamente. No en vano hablamos de un señor que se fue de gira con Muddy Waters, estuvo con Dylan en Newport, produjo el primer single de Pink Floyd, fue manager de Incredible String Band, descubrió a Nick Drake... De una parte nuclear de esa época que narra el libro trata un interesantísimo documental de la BBC, emitido hace poco por TV3. Ahí dejo el link para que lo disfrutéis.

viernes, marzo 27, 2009

Esto salió en el número de Marzo de la revista Rockdelux (la misma que en el número de Abril dedica su portada a la grandísima serie "Perdidos"). Léanlo, por favor, que esto se vota dentro de nada y todo indica que nos la van a meter doblada, una vez más. Y dicho esto, pego el texto y me dispongo a ver el capítulo de anteayer, que está la cosa más que emocionante en la isla.

Extensión del copyright: otra mentira de la industria discográfica

Richard Spencer (el nombre es inventado) tiene 73 años y sufre una enfermedad degenerativa que le impide seguir tocando el piano y la guitarra. En su juventud trabajó como músico de sesión y, en 1959 y 1960, participó en algunos discos que llegaron a ser éxitos comerciales. Luego se ganó la vida tocando en orquestas de pueblo, bodas, hoteles y en todos esos lugares donde acaban tocando los músicos que se quedan a un lado en el camino hacia la fama. Ahora, en el ocaso de una vida dedicada a la música, físicamente impedido para seguir tocando, logra sobrevivir gracias a los royalties que recibe de aquellos éxitos musicales en los que participó hace medio siglo.
Historias como la de Richard son las que esgrimen los lobbies de la industria discográfica para presionar a la Unión Europea, que estos días discute la posible ampliación del copyright sobre las grabaciones para proteger a intérpretes y músicos de sesión en los últimos años de su vida. Hasta ahora, el derecho patrimonial sobre los registros sonoros dura 50 años desde la fecha de la grabación. Luego ésta pasa al dominio público, igual que pertenecen al dominio público las obras de Cervantes o Beethoven. Si la nueva propuesta de directiva sale adelante, ese plazo se extendería hasta los 95 años.
Hasta aquí –obviando que muy poca gente vive más de 110 años- podría ser comprensible la preocupación social de discográficas y europarlamentarios. Nadie quiere que el señor Spencer viva como un pordiosero los años que le queden, que ojalá sean muchos. El problema es que la reivindicación de la industria discográfica, aparentemente justa y llena de bondad, está basada en una mentira. ¿Recuerdas aquello de que el CD era más caro de fabricar que el vinilo? Pues he aquí un nuevo embuste de campeonato, que se discute actualmente en la UE y cuya decisión final conoceremos probablemente en abril.
En realidad, si los músicos e intérpretes están desprotegidos cuando llegan a la vejez –aparte de su desinterés innato por los temas prosaicos de la vida: hablo de cosas como cotizar a la Seguridad Social- es porque las discográficas se han pasado décadas explotándoles de manera inmisericorde: el estándar de la industria es dar al intérprete un 8% de los beneficios de la venta de un disco. Pero no del precio de venta al público, ojo, sino del precio de venta al distribuidor. Es decir, que cada vez que compras un disco el músico se lleva como mucho cincuenta o sesenta céntimos. Pero eso no es ninguna novedad, se sabe de toda la vida. Ahora la mentira es otra: según datos aportados por los más prestigiosos centros de estudio de la propiedad intelectual en Europa, si se impone la extensión del copyright sobre las grabaciones a 95 años, la mayoría (el 80%) de los músicos e intérpretes recibiría entre 0.50 y 26 euros al año. Una pensión que te cagas para que el señor Spencer disfrute de su retiro.
En la industria de la música hay dos tipos de copyright: el que poseen los autores (y sus editores) sobre la composición, que dura hasta 70 años después de la muerte del autor; y el que poseen las discográficas (y los músicos) sobre la grabación –lo que se llama en España “derechos conexos”-, que dura 50 años desde la fecha de la grabación. Las técnicas de grabación y los aparatos de reproducción doméstica -el tocadiscos, vaya- son relativamente recientes, tanto que hasta ahora ese plazo no había empezado a preocupar seriamente a la industria. Pero el tiempo, ay, pasa inexorable y la sombra de la gratuidad se cierne sobre la joya que corona la cima de la música grabada: ¡los Beatles!
EMI, propietaria de esos derechos, tiene muchísimo que perder. En cuanto a los músicos, la clave está en la diferencia entre Paul y Ringo: uno componía y seguirá cobrando por ese concepto durante toda su vida (y luego sus herederos, hasta 70 años después de su muerte), mientras que el otro empezará a dejar de recibir royalties dentro de tres años, y el grifo se le secará definitivamente en 2020. Pero por cada Ringo Starr que se queda sin ingresos considerables (siempre le queda apuntarse a La Isla de los Famosos) hay miles de Richard Spencer que no van a experimentar ningún cambio reseñable en sus cuentas corrientes.
Otros sí pueden experimentar esos cambios: empezando por los músicos más jóvenes, que verán cómo descienden sus ingresos futuros al haber mucha más gente a repartir. Pero, también, y sobre todo, quien lo notaría es el público. Bloquear el acceso de las grabaciones al dominio público es bloquear el acceso legal, igualitario, libre y gratuito de la gente a la cultura. Un ejemplo: la radio online Pandora anunciaba hace poco que está a punto de cerrar porque el pago de derechos se lleva el 70% de sus ingresos. A medida que el repertorio de la música grabada vaya pasando al dominio público, esa situación y la de muchos otros medios online podría cambiar. Y eso que ganamos todos sus oyentes potenciales. Por otra parte, la mayoría de las grabaciones que van a ir pasando al dominio público están descatalogadas, porque mantenerlas en el mercado no es rentable para sus propietarios (básicamente, las cuatro grandes corporaciones multinacionales: Sony, Universal, EMI y Warner). Pero muchos sellos especializados son capaces de mantener un catálogo interesante y ganar dinero con unas ventas por las que una multinacional te monta un ERE en dos minutos.
Volvamos a nuestro amigo, el anciano señor Spencer. Si realmente queremos ayudar a los artistas no compositores y a los músicos de sesión, ¿no sería mejor revisar los contratos discográficos y hacerlos más favorables a la parte débil (es decir, a los músicos)? El objeto del copyright sobre las grabaciones es proteger la inversión de la discográfica y asegurar los ingresos para que pueda seguir invirtiendo en nuevos artistas. ¿Hacen falta 95 años para recuperar esa inversión? Teniendo en cuenta que la propiedad industrial en general, incluidas las patentes farmacéuticas, pasa al dominio público a los 20 años, ¿no es más que suficiente con 50 años para las grabaciones? Si lo que nos preocupa es la salud y el retiro feliz de Richard Spencer, ¿no se puede establecer que, a partir de esos 50 años, el copyright de las grabaciones pase a ser propiedad de los músicos y los intérpretes, hasta el día de su muerte? A partir de ese día, entrarían en el dominio público y podríamos beneficiarnos todos. Estoy seguro de que el señor Spencer estaría de acuerdo.

martes, marzo 17, 2009



Me gustaría mucho estar el 4 de abril en Mallorca, para ir al festival tributo al mítico Malafama. Pero -adelanto- lamentablemente estos de la foto no van a estar.

lunes, marzo 16, 2009

Esto salió publicado el viernes pasado en la edición de Baleares del diario El Mundo:

Un techo para las luminarias

Cuando esta semana se habló en el pleno del Ajuntament de Palma del proyecto de reforma de la Façana Marítima, enseguida pensé en el uso que se le iba a dar al edificio de Gesa. Algunos artículos en la prensa me han confirmado que no fui el único: estoy totalmente de acuerdo con la propuesta de la ACIB y la AAVIB (los cineastas y los artistas visuales, respectivamente) de convertir el emblemático edificio en un laboratorio creativo, un centro artístico y social donde se den cita las disciplinas artísticas contemporáneas como el cine, el arte contemporáneo, la arquitectura, la danza y, claro, la música.

Para los lectores habituales de esta sección no es nueva la reivindicación de un espacio en Palma donde se puedan celebrar conciertos sin importar el volumen (¿o tenemos que medir la creatividad musical permitida según los decibelios?). El edificio de Gesa, además de una historia íntimamente ligada a la electricidad y el alto voltaje, tiene capacidad para adaptar esa sala polivalente que tan útil sería para albergar conciertos de todo tipo, proyecciones, filmoteca, talleres y residencias de artistas. Estamos ante una oportunidad de oro para crear ese centro artístico de vanguardia que puede marcar la diferencia cultural en Palma durante muchas generaciones.

Por motivos laborales paso mucho tiempo viajando y visitando centros culturales y salas de conciertos susceptibles de otros usos artísticos. Sólo en el último medio año, he visto varios ejemplos envidiables de reutilización del antiguo matadero municipal (en Madrid, en Bremen, en Huesca, ¡incluso en Azkoitia!), reconvertido en centro artístico y/o dinamizador de la cultura local, promoviendo a la vez la interacción y el intercambio con otros artistas foráneos. Aquí convertimos el matadero en un centro comercial a la imagen de los malls americanos, pero con arquitectura modernista. Afortunadamente, aún tiene un cine que programa sin basarse únicamente en criterios comerciales. Ahora, insisto, tenemos la oportunidad de crear un centro artístico y social que funcione como fábrica de ideas, abierto a la participación de los creadores, de los gestores y de los mismos usuarios, que no funcione como un museo o un escaparate (¡que no sea un Palacio de la Ópera de Calatrava!) sino como un lugar para la interacción de las distintas disciplinas artísticas y el desarrollo del tejido cultural en Palma. No deberíamos desaprovecharla.

domingo, marzo 15, 2009

El mes pasado encontré en un mercadillo de Alicante una copia en buen estado del recopilatorio "Future Shock", una reedición del 85 del disco de 1980 (el original se titulaba "Hicks From The Sticks") que reunía a los más destacados de entre los grupos de provincias de aquel momento en Gran Bretaña. Clock DVA, Wah! Heat o Section 25 fueron de los que más trascendieron, pero mis favoritos son Airkraft y, sobre todo, Ada Wilson and Keeping Dark. El "Head in the clouds" de estos últimos es una pegadiza melodía de indie-pop con vientos, como una maqueta de los Dexy's, tímida e insegura pero con un encanto irresistible.
Cuenta la leyenda que, en un concierto en Yorkshire, de donde era el grupo, Chrissie Hynde preguntó a Ada Wilson: Whose are these pants?
A lo que Ada respondió: Mine, if there's any brass in pocket. El resto, como suele decirse, es historia.

sábado, marzo 14, 2009

Ian Svenonius le dice a Calvin Johnson: Hurricane Katrina... a lot of records got wet. And now, they survived, but their labels have eroded. Isn't that interesting?
The Soft Focus, mi programa favorito de la televisión, con permiso de Lost.

martes, marzo 10, 2009

Pasa bastante a menudo: un grupo o un manager (juvenil o no) te manda un mensaje intentando convencerte de que les saques el disco. Normalmente te ofrecen el producto acabado, con todo hecho: grabación, diseño, el paquete completo. Claro que no los has escuchado aún, pero eso parece un trámite.
En fin. En primerospasitos nunca hemos sacado nada que nos haya llegado así, pero quién sabe, quizá luego los escuchas y es el grupo de tu vida. El caso es que esta semana ha llegado una propuesta de ese tipo. Asegura que el disco ya está grabado, sólo falta pasteurizar. Inmediatamente, piensas que ese grupo tiene que ser la leche.

martes, marzo 03, 2009

Se habla ahora de que si se quiere hacer una Ley de la Música y bla, bla, bla, pero aquí siguen en vigor unas normas sobre los ingresos de los artistas internacionales que no tienen ningún sentido: a no ser que tenga una agencia de contratación que se haga cargo (e incluso en ese caso), en España después de una actuación el artista internacional no cobra el 100% de lo acordado como caché.
El 24% (se dice pronto: ¡el 24%!) se le retiene y el promotor debe pagarlo a Hacienda. Claro que esa retención puede recuperarla el artista reclamándola cuando hace la declaración anual en su país, pero dile a tú a un artista que puede recuperar ese 24%, que considera suyo, dentro de, pongamos, siete, ocho, nueve meses, cuando llegue el momento de hacer su declaración. Ya puestos, ¡dile tú a un artista que haga una declaración de ingresos anual!
En la práctica, como sucede con el 10% que se queda la SGAE supuestamente en su nombre (y que ninguno que yo conozca vuelve a ver en la vida), ese 24% del caché del artista se lo queda nuestro gobierno y su legítimo propietario no lo recupera nunca.
Esto se aplica a los ciudadanos de todos los países excepto Alemania, país con el que hay un acuerdo de doble imposición que evita este desmán incomprensible. En el caso alemán, basta que el artista haga una factura (sin IVA) y cobra el 100% de lo acordado.
Los burócratas son un cáncer en general. A veces necesario, las más de las veces superfluo y/o perjudicial. En el mundo de la música, también.

sábado, febrero 28, 2009

Esto salió ayer en la edición de Baleares del diario El Mundo:

Todo es culpa de la crisis

Los medios que se tomen en serio a sí mismos deberían despedir inmediatamente a cualquier periodista que vuelva a utilizar la palabra “crisis” en un titular. O, por lo menos, mandarle a perseguir famosos de tres al cuarto por el aeropuerto. Ahora resulta que cualquier cosa que va mal es por culpa de “la crisis”, el nuevo gran enemigo oculto de la humanidad después del “terrorismo”. La cuestión es que le tengamos miedo a algo intangible, para que sigamos tragando sin protestar. ¡Si incluso Zapatero dijo ayer en la radio que llevamos “veinte meses de crisis gravísima”! ¡Veinte meses! No recuerdo que el presidente hablase de crisis hace veinte meses. Al contrario, se dedicaba a torear el término elegantemente hasta hace menos de diez. Pero ahora es la excusa perfecta para cualquier contratiempo: es que hay crisis, ¿saben? No es culpa nuestra, es de “la crisis”.

La última supuesta víctima de “la crisis” es el festival Summercase (y el resto de festivales del emporio barcelonés Sinnamon: Creamfields, Daydream, Ola!, etc.). Según el escueto comunicado de la organización, la culpa es de la crisis y de los altos precios de los cachés. No de la saturación de festivales (¡ningún niño sin juguete, ningún pueblo de España sin su festival!), ni de la subasta delirante entre ellos, que ha hecho que los grupos internacionales cobren más dinero en España que en cualquier otro país del mundo. Tampoco es culpa del iluminado que tuvo la brillante idea de hacer que el Summercase del año pasado coincidiese en fechas con el festival de Benicàssim. Es culpa de la crisis, de la dichosa y oportunísima (al menos para salvar las apariencias) crisis.

Es entonces cuando viene el listillo de turno y dice que si en chino crisis también significa oportunidad y bla, bla, bla. Pero lo cierto es que siempre es de los períodos oscuros de donde salen las propuestas más renovadoras, así que algo de razón tendrá el listillo que recuerda los proverbios. Justo en uno de los períodos más aburridos de la noche mallorquina, con todos los obstáculos posibles para la celebración de espectáculos de música en directo en Palma (esto sí que es una crisis, y lleva muchos más de veinte meses), hoy hace un mes que se abrió el Papagayo, la fiesta colorista que se celebra todos los viernes en la sala La Azotea de Gomila.

Esta noche el Papagayo tiene un invitado de excepción: desde Madrid, el inclasificable dúo Grabba Grabba Tape provocará el asombro y, en muchos casos, la fascinación del público con su explosiva puesta en escena (dos energúmenos disfrazados de peluches bañados en ácido, aporreando un sintetizador y una batería con imaginación y energía desbordantes), que les ha llevado a convertirse en uno de los grupos españoles que más eco están recibiendo fuera de nuestras fronteras.

El otro concierto destacado de la semana será en el Teatre de Lloseta, otro escenario que no sólo sobrevive a la crisis sino que la sortea con agilidad: cada vez hay más gente en sus actividades, atraída por sus buenas condiciones y la calidad general de sus propuestas. Los protagonistas el domingo en Lloseta (que podrían haber participado en los conciertos de la Diada, pero como hay crisis...) son los canadienses Women: una versión sucia, excitante y actual de la psicodelia, el garage y el folk sesenteros, como los Zombies y los Beach Boys pasados por el filtro de los primeros Animal Collective. Estarán en mayo en el Primavera Sound (¡mira, un festival que no habla de crisis!), pero los tenemos aquí tres meses antes.

jueves, febrero 26, 2009

Una más de la gira de la semana pasada. Los artistas de gira suelen repetir, con ligeras variaciones, algunas bromas o comentarios que han comprobado que son bien recibidos por el público y ayudan a romper el hielo y la distancia entre el escenario y las butacas o la pista.
En varios conciertos de esta gira, Chuck Prophet presentaba una de sus nuevas canciones diciendo: He visto algunas lucecillas rojas entre el público, veo que algunos de vosotros estáis grabando esto con el móvil o con vuestras cámaras. Hace un rato hablábamos sobre esto en el backstage: de la piratería, de internet y las nuevas tecnologías. La canción que voy a tocar a continuación es nueva y todavía no se ha editado. Así que, por respeto al artista, espero que sea ésta la que subáis luego a internet.

miércoles, febrero 25, 2009

Esto es una tontería, pero algo hay que hacer mientras escucho la grabación de la entrevista lisérgica con acústico incluido que hicieron Giant Sand en Radio 3 y que tantos sudores me costó traducir.



En fin, a lo que iba, ¿a alguien más se le ha ocurrido antes la conexión Debussy/Vigalondo?



lunes, febrero 23, 2009

Como dice David que actualizo menos de lo que sería deseable, aquí va una perla que me ha dedicado muy amablemente en su blog. Siempre es agradable que le tiren flores a uno.
Aunque no siempre es así. En el último día de la grabación en Córdoba vino Raimundo Amador a meter unas guitarras con ese arte suyo tan asombroso. La única descripción breve y global que me parece que define a Raimundo a la perfección es buena gente. Raimundo es buena gente. Pero también es un maestro: cuando hay que decir las cosas, no tiene pelos en la lengua.
Howe y yo teníamos que coger un tren a las diez y media y eran ya las nueve pasadas. Ellos estaban sentados muy cerca, uno frente al otro, casi rodilla con rodilla. Hablando con la mirada y con sus guitarras, grabando en directo. Íbamos grabando toma tras toma de Cowboy Boots on Cobblestones, una de las canciones que forman parte del proyecto. El romance entre una acústica de cuerdas de metal y una española de cuerdas de nailon, registrado en un momento único. Yo estaba ahí enmedio, ejerciendo de traductor y de productor ejecutivo, poniendo orden en la sala de grabación y comunicándome con los músicos y con Fernando, al otro lado del cristal. Los minutos pasaban y seguíamos sin conseguir la toma perfecta, aunque la veíamos cada vez más cerca. La complicidad entre Howe y Raimundo crece hasta el infinito cada vez que se ven, se entienden sin hablarse. Pero teníamos que coger un tren, y el reloj iba en nuestra contra.



Tras un momento de distensión que provocó un parón demasiado largo, elevé la voz por encima de las del resto de la gente en el estudio y dije: ¡Vamos, que tenemos prisa!
Raimundo me miró muy serio y dijo: Quillo, te voy a decir una cosa. Cuando estás grabando algo que va a quedar para toda la vida no hay prisas que valgan.
Y cuánta razón tiene, Maestro. Gracias por la lección.

viernes, febrero 20, 2009

Un par de instantáneas de la gira de Giant Sand, previas a estos momentos de Recordobing, tomadas con el móvil.

Anders y Peter en el camerino del Neu! Club.



Rocío/Rodeo, Thoger, Anders, Nathalie, Chuck y Peter, atentos a la pantalla del ordenador como en un cuadro barroco.



Las coincidencias están ahí, sólo hay que saber verlas. A nosotros nos pasan continuamente. Ahora mismo, en el estudio de Fernando Vacas estamos Fernando, Howe, Javi Suze, vuestro seguro servidor y Juan Panky, uno de los gitanos culpables de todo esto. Howe dice que son como los indios de su tierra.
Este mediodía hemos comido en el Plateros, y allí había un cuadro de Julio Romero. Cada vez que venimos a Córdoba hablamos de él, y siempre decimos que tenemos que ir al museo (mañana, si nos levantamos a tiempo). En Plateros había una reproducción de un cuadro suyo: en la parte inferior izquierda del cuadro, junto a la mujer morena, había un hombre arrodillado con una guitarra española. Howe ha dibujado un recuadro invisible con las manos, encuadrando al hombre, y ha dicho: ésta podría ser la portada del disco.
Hace un momento hemos comentado que queremos ir mañana al museo, y la conversación ha ido más o menos así.

Juan Panky: Cuando vayáis, tenéis que mirar un cuadro en el que hay un tío arrodillado con una guitarra.
Joan: ¡Si es que el que hemos visto este mediodía!
Panky: ¡Pues es mi bisabuelo!

Estamos en Córdoba, siguiendo con la grabación del disco de Howe que empezamos hace ya un par de años. Mañana vamos al museo de Julio Romero de Torres y a grabar pianos en una sala enorme de las afueras (el dueño colecciona pianos y coches, en el centro no había sitio para esas aficiones).
El segundo día de grabación fue día libre para toda la troupe excepto para Thoger, Howe y yo. Después de una larga sesión en Sequentialee (grabando todos a la vez, capturando el rayo), a la vuelta de Andújar nos encontramos con el resto en la Taberna Salinas. Chuck Prophet, el californiano que ha alegrado muchos de los momentos de esta gira ganándose el sobrenombre de the loud American, atacó con ganas la ensalada de naranja y bacalao especialidad de la casa. Todos le habíamos hablado maravillas de ella, pero su reacción superó nuestras expectativas: Man, this is so good it should be ILLEGAL, man!.

martes, febrero 17, 2009

Madrid nos acogió con cariño, como siempre. El Neu! Club estaba lleno y respondió ante el pedazo de concierto que se marcó Giant Sand el sábado. Lonna Kelley es el arma secreta de esta gira, cada vez que sale a escena deja a todo el mundo enamorado.
El domingo lo dedicamos a pasear y a comer salmorejo y japuta en adobo (con ese nombre, un plato sólo puede ser delicioso), mientras Howe y los gitanos ensayaban en la azotea de la calle Juramento. Ayer, El Puerto de Santa María proporcionó otro de esos grandes momentos que tanto se agradecen en una gira: buen sonido, trato excelente, cena estupenda y sonrisas continuas. Así da gusto. Ahora estamos en Andújar, grabando por fin. Mañana vamos a Murcia y el jueves volvemos a Córdoba para seguir grabando. A veces me gustaría que el día tuviese unas cuantas horas más.

sábado, febrero 14, 2009

Esta semana he tenido el corazón partido: para dos grupos con los que voy de gira siempre y me tienen que venir los dos en los mismos días, como si no hubiese más semanas en todo el año. Al final tomé una decisión salomónica y pasé dos días en Madrid con Herman Dune (conciertazo el del miércoles en la sala Heineken, más de setecientas personas), para unirme a partir del jueves al bus del rock y la gran familia con la que viaja Howe Gelb.
He visto ya muchos conciertos de Giant Sand, y puedo decir que el de Oviedo el jueves y el de ayer en Santa Maria da Feira (hey Devendra!) se encuentran sin duda entre los mejores que les he visto, y no creo que bajen de ahí. Están a un nivel tan alto que, incluso cuando les sale un concierto malo, el nivel de calidad es altísimo. Todo apunta a que esta noche también será una gran velada, la prueba está sonando muy bien y la venta anticipada ha sido muy buena. Mañana vamos a Córdoba, a seguir con el proyecto flamenco.

martes, enero 27, 2009

Como sé que hay gente muy vaga que no hace click en los enlaces, y además la versión publicada era más corta que la original, aquí va la versión extended del artículo de ayer sobre la extensión del copyright que se está discutiendo estos días en la Unión Europea.

Europa y los discos de los Beatles

¿Conocen el caso de Mickey Mouse y la extensión del copyright? Aunque Walt Disney lleva más de cuarenta años fallecido, los ingresos que genera Mickey los monopoliza aún la compañía que fundó su creador. Su acceso al dominio público se consiguió bloquear, entre otros motivos, gracias a las presiones de la misma empresa que ingresa enormes cantidades de dinero con historias libres de derechos como Blancanieves, Pinocho o El Libro de la Selva.
El copyright no es como la propiedad de una casa: pretende ser una garantía para que los artistas puedan seguir creando, incentivarles para que recuperen su inversión y les compense el esfuerzo creativo. Por lo tanto, una vez pasado un tiempo prudencial, ese derecho prescribe y su obra pasa al dominio público. Las composiciones de Mozart, por ejemplo, forman parte del acervo cultural de la humanidad. Según la normativa vigente en Europa, cualquiera puede grabar una sonata de Mozart y editar esa grabación sin rendir cuentas a nadie, a la vez que mantiene el derecho de propiedad sobre la grabación durante los siguientes cincuenta años (en los EE.UU. el período es más largo). Una vez pasado ese tiempo, cualquiera puede editarla nuevamente o incluso construir algo nuevo a partir de ella. Como lo que hizo Moby en su disco Play, pero sin tener que pagar derechos al propietario de las grabaciones.
Ese término, el de la propiedad sobre la grabación, es el que ahora se quiere extender. Hasta ahora casi no había grabaciones en el dominio público, porque las técnicas de registro sonoro son relativamente recientes, pero el paso del tiempo está empezando a afectar a algunos lobbies con influencia en Bruselas. Más de tres cuartas partes de las grabaciones sujetas a copyright pertenecen a las cuatro grandes multinacionales del disco (Sony, Warner, EMI y Universal): incluso la música que en su momento fue editada por pequeñas independientes pertenece ahora en su mayor parte a las cuatro grandes. En Gran Bretaña, esto está a punto de afectar al primer éxito que tuvo en 1959 Sir Cliff Richard, todo un símbolo nacional. Y si hablamos de símbolos nacionales, muchas tonadillas de Concha Piquer, Miguel de Molina o Marifé de Triana pertenecen ya al común de la humanidad. Pero lo más dramático vendrá en unos años, cuando pasen al dominio público las primeras grabaciones de los Beatles. A partir de ahí será todo cuesta abajo y sin frenos: The Rolling Stones, The Kinks y toda la época dorada de la música grabada. Unos pocos tienen mucho que perder, y la mayoría tenemos mucho que ganar.

lunes, enero 26, 2009

Hoy sale en Público un artículo excelente del corresponsal en Bruselas, sobre la posible e injusta ampliación del copyright sobre los registros sonoros que se discute en la UE el mes que viene. Junto a este artículo, hay un breve análisis mío sobre el tema (que ampliaré en breve en otro artículo mucho más largo para Rockdelux).
Por otra parte, en el mismo diario sale una entrevista con Franz Ferdinand ya que su disco sale hoy. Problemas de espacio impidieron que saliese publicado en papel mi texto de apoyo a ese artículo, así que aquí lo tenéis.

(Actualización: finalmente lo de FF ha salido publicado esta tarde en la web del periódico. Lo bueno de que salga en la web es que no hay que lamentar recortes, que siempre dejan los textos un poco cojos).


TÓMATE EN SERIO A FRANZ FERDINAND... O NO

El primer impulso, lo que sugiere la lógica, es sospechar que hay algo raro. Desde el principio, Franz Ferdinand parecía un montaje ideado por creativos publicitarios, dispuestos a reventar el mercado de las tendencias: todo encajaba para convertir a unos chavales de Glasgow en una versión perfeccionada de Blur, en estrellas del pop para el siglo XXI. Producto empaquetado para gafapastas hedonistas, todo muy Spice Girls del indie. Música bailable y contagiosa, con pedigrí rockero y referencias a la nueva ola y el post-punk en un momento en el que eso cotizaba al alza. El look, impecable: flequillos bien cortados, pantalones de pitillo, los polos Fred Perry bien ajustados. Todo perfecto para arrasar en las portadas de las revistas de moda, tanto como en las de música. Josef K y Hedi Slimane en perfecta armonía.
La imagen de sus discos también parecía pensada al milímetro: arte de vanguardia ruso, constructivismo, Rodchenko. Propuesta estética con coartada intelectual, la transgresión convertida en mercancía. Les faltó exponer en el Musac.
Visto así, cualquiera se los tomaba en serio. En música, como en las mentes sensatas, el darwinismo y la evolución natural tienen más crédito que el diseño inteligente. Pero, aparcados los prejuicios, nadie puede negar que su estupendo primer disco está lleno de energía: el cambio de ritmo de “Take me out”, el estribillo de “Jacqueline”, la urgencia de “This fire”, esas melodías que se te quedan pegadas durante días. En directo, cada guitarrazo, cada golpe de caja, cada zapatazo a las tablas coincide con precisión metronómica. Hasta el momento, un concierto de Franz Ferdinand es una garantía, y tanto en “You could have it so much better” como en “Tonight” hay canciones suficientes (aunque estén más escondidas entre las medianías) para sostener conciertos intensos y nerviosos como los suyos.
Eso sí, tres discos después, siguen sin superar aquel debut. Quizá eso los hace más humanos. Ahora puedes creértelos. O no: es lo que tiene el pop art.

miércoles, enero 21, 2009

Después de lo contento que me puse el otro día al ver que hay novedades de Ian Svenonius (otra más: en marzo vendrá de gira con Publicist), una nueva noticia me ha puesto hoy de buen humor: hay nueva novela de Kiko Amat, y encima se llama "Rompepistas", en claro homenaje al sello fundado y dirigido por Hello Cuca. Hago aquí el primero de varios incisos para comentar también la estupenda noticia de que hay nuevo recopilatorio de Hello Cuca en preparación, que incluye cuatro canciones nuevas y que además lo va a editar Austrohúngaro.
Pero retomemos el tema: precisamente hace unas semanas quería regalarle a una amiga "Cosas que hacen BUM" (en la nueva edición de bolsillo que ha editado Anagrama), pero ya lo tenía: al final le regalé "Persépolis" de Marjane Satrapi y una edición barata de "To kill a mockingbird" de Harper Lee, que tampoco están nada mal. Creo que Kiko Amat es un personaje único en España en su manera de entender la literatura, mucho más cerca de la escena musical (y de algunos autores anglosajones, de Nick Hornby a Jim Dodge) que de cualquier otro novelista español, y me gusta recomendar o regalar sus libros como quien graba a alguien una cinta de canciones favoritas.
Demostrando lo que acabo de decir, el sábado que viene (31 de enero) se presenta en Barcelona, en el Heliogàbal por supuesto, la tercera novela de Amat para Anagrama. En la fiesta habrá una lectura del autor y, después, algo que ha calificado como "extravaganza musical única con miembros de Brighton 64, Grande-Marlaska, Surfin' Sirles, Nueva Vulcano, Astrud, Le Pianc, Veracruz, Silly Walk, The Bite y Las Dolores interpretando la banda sonora del libro". Conociendo el gusto musical de Kiko, esa banda sonora no puede ser menos que excelente. En cuanto al libro, ardo en ganas de leerlo.

domingo, enero 18, 2009

El martes es fiesta en Palma, el patrón de la ciudad, y mañana hay conciertos por todo el centro como cada año. El viernes publiqué esto en la edición local de El Mundo:

"Vamos a dejar las cosas claras desde el principio. Creo que hablar de la revetla de Sant Sebastià en este espacio sería un desperdicio. Así que intentaré ser breve: me parece ridículo sacar pecho y decir que estas fiestas son las de una ciudad que es “la octava del Estado” y que tienen “un cartel de actuaciones realmente excepcional”. Sí, excepcional hubiera sido en 1995. Venga, un empujoncito y llegamos al siglo XXI antes de que acabe. Es ridículo que el cartel de las fiestas se sostenga sobre todo en nombres del pasado y más vistos que el tebeo, como Revólver, Lax’n’Busto, Rosario Flores, Los Secretos y ¡Los Manolos! (a todo esto, la vuelta de Tequila sí es buena noticia y se recomienda mucho desde aquí; otra cosa será si siguen abusando de la nostalgia y siguen de gira de grandes éxitos dentro de cinco años, como hacen otros).

Es ridículo que se diga que el presupuesto de las actuaciones del lunes cuesta 200.000 euros menos que el año pasado, cuando el año pasado se gastaron más de 100.000 sólo en un grupo que decía ser la Electric Light Orchestra. Es ridículo que se quiera cerrar el cartel en septiembre y al final se acabe cerrando, y con prisas, a una semana de la fecha. Y es más ridículo aún que el único nombre actual y de relumbrón (a nivel de tirón popular, resultado comercial y credibilidad artística, combinada con una actualidad innegable), sea un grupo que trae la cadena 40 Principales. A eso se le llama quedar en evidencia, aunque otros lo llamen “partenariado”.

El concierto de 40 Principales, por cierto, comienza a las 21:30 y tiene programadas quince actuaciones. Como imagino que no estarán dando la turra hasta el día siguiente, deduzco que el formato de ese concierto estará (a diferencia de lo que se había dicho) basado en breves apariciones en playback. Excepto algunas excepciones, claro está, entre las que destaca el nombre del que hablaba antes: Nena Daconte. La versión pop de Amaral (él no lleva gorro, ella no exagera) ha dado en el blanco con una canción estupenda que seguiremos recordando dentro de muchos años. El único problema de ese temón que se titula “Tenía tanto que darte” es su sobreexposición: suena tanto y a todas horas que estamos por cambiarle el título a “Temía tanto quemarme”. Sin embargo, estas alturas sigue siendo un himno exultante y lleno de vida. Se va a caer la plaza cuando la toquen."

sábado, enero 17, 2009

A través del blog de Momus he llegado a esta página en la que puedes ver cuál sería tu nombre en japonés. A mí me ha salido esto:

My authentic japanese name is 中島 Nakajima (center of the island) 響 Hibiki (echo)



En el fondo es una tontería, claro, pero a mí que Hibiki Nakajima signifique "eco del centro de la isla" me ha encantado, me siento muy identificado.
Así que ya sabéis, podéis llamarme Hibiki (o Nakajima san).

martes, enero 13, 2009



¡Notición! Ian Svenonius vuelve a la carga con un nuevo grupo, Chain and the Gang, en el que colabora con Calvin Johnson. Y lo mejor de todo es que el disco, que por lo visto saldrá en marzo, ya está disponible en streaming en la página de K Records.
Dudo que Svenonius sepa quién es Esperanza Aguirre, pero visto el nombre y la filosofía de su nuevo grupo no estaría tan seguro: como si fuese un seguidor de la obsesión de la lideresa con el 2 de mayo, Ian y su grupo gritan: "¡Viva las cadenas!".
Pero, más que por el nacionalismo rancio, por lo que está interesado este intelectual del rock (sólo Momus tiene un discurso tan sólido y erudito en el pop de hoy en día) es por el rechazo frontal al neoliberalismo y a la apropiación de la palabra Libertad por parte de la reacción conservadora.
Usando una vez más el lenguaje del soul, el punk y la psicodelia como nadie lo ha sabido hacer, Ian Svenonius/Chain and the Gang dicen: "¡si esto es la libertad, encerradme y tirad la llave!".
Y nosotros decimos: "¡amén!".

KIKÍ D'AKÍ
No mires atrás
Siesta
Pop
****
www.kikidaki.com

Sin mirar atrás


A Kikí d’Akí le cuesta abandonar ese sambenito de artista de culto que arrastra desde los años de la movida, y eso que, desde su retorno tras tres lustros de silencio, se ha mostrado como una de las personas con más criterio y con una carrera más coherente de cuantas siguen en activo desde entonces. Si antes se apoyaba en el talento de Fernando Márquez “El Zurdo”, ahora Kikí se pone en manos de algunos de nuestros más exquisitos compositores y productores de pop, herederos de una tradición de la que ella forma parte sin duda. Sin mirar atrás, sino alrededor y hacia adelante. Su disco anterior, “Villa Flir” (Siesta, 2006) fue producido por Guille Milkyway de La Casa Azul, y en esta nueva entrega es Antonio Galvañ (Parade) el encargado de dotar de suntuosos arreglos a las canciones compuestas para Kikí por su eterno compañero de fatigas, Sergio López de Haro. En la línea sencilla y cotidiana de las geniales y nunca bastante reivindicadas Vainica Doble, con un sonido más actual y con todo el encanto del mundo.

Tras la separación de Las Chinas, en 1981, Kikí d’Akí inició una carrera en solitario que se interrumpió en el 88. Volvió a la actividad con “Mi colección” (Siesta, 2003), donde aún ajustaba cuentas con el pasado. A partir de ahí, su compromiso con el presente es modélico. Otros deberían tomar ejemplo.

Publicado el 8 de noviembre en el diario Público.